'King' James, la pieza más codiciada del verano 2010 en al NBA
Gregory Shamus
Nueva York, la cuna del baloncesto estadounidense anda huérfana de un equipo que le represente en el mundo con dignidad desde que los Knicks llegaran a las Finales de la NBA en 1999 y perdieran contra San Antonio.
La histórica franquicia que ocupa el recinto más mitificado de la gran urbe tras cerrar sus puertas el Yankee Stadium anda de capa caída en los últimos cuatro años, en que no ha logrado clasificarse para los Playoffs. Y, por lo visto, esta temporada parece que tampoco va a ser una excepción.
Los Knicks no andan tan mal clasificados, con un digno balance de siete triunfos y siete derrotas en la División Atlántica y un remodelado juego que, de la mano del recién llegado Mike D'Antoni, ha recuperado algo de aquel ardor competitivo de la cuadrilla de Pat Riley en los 90, aunque cambiando el baloncesto aguerrido y rudimentario de los John Starks, Anthony Mason, Charles Oakley y compañía, por el juego más veloz y dinámico que le ofrecen Nate Robinson, Quentin Richardson y el italiano Danilo Gallinari.
Cambios y más cambios
En la rotación no entran ni el defenestrado Stephon Marbury ni el decepcionante Eddy Curry, dos de los fichajes bomba que caracterizaron el caótico mandato de Isiah Thomas en la Gran Manzana. Y, desde el pasado viernes, tampoco Jamal Crawford y Zach Randolph, los dos máximos anotadores de la actual campaña, también fichados a golpe de talonario por el despedido general manager, y recién canjeados a Los Ángeles y Golden State a cambio de un paquete que incluye a Cuttino Mobley, Tim Thomas y Al Harrington. 40 puntos de media por partido desechados a favor de la llegada jugadores de menos nombre. Curioso balance.
Todo forma parte de la gran purga ideada por el nuevo mandamás del equipo neoyorquino, Donnie Walsh, que ha optado por hacer borrón y cuenta nueva con el antiguo régimen de Thomas y centrarse en el futuro y una data, muy, muy, muy concreta: verano de 2010. Es para entonces que la NBA prevé la mayor bonanza de agentes libres.
Si bien en las últimas temporadas la liga ha vivido grandes traspasos como el de Jason Kidd, Shaquille O'Neal o, más recientemente, Allen Iverson, los meses de junio a agosto de 2010 ofrecerán la posibilidad a los general managers de toda la liga de presentar sus mejores ofertas a hombres como Dwayne Wade, Chris Bosh. Amaré Stoudemire o el gran caramelo: LeBron James.
Sigue siendo el Rey
¿Por qué no, entonces, juntar a la estrella más mediática de la Liga con el equipo del mayor mercado y el más glamouroso pabellón? Eso mismo piensan en las oficinas de la NBA en la mismísima Gran Manzana, aunque que el comisionado David Stern no puede revelar preferencias.
A nadie se le escapa que el extrovertido joven, por no decir su principal patrocinador, Nike, preferiría la agitada vida social que puede ofrecerle Manhattan a los publicitados (y exagerados) lazos familiares que pueda tener en Ohio.





