El técnico de la selección española, Vicente Del Bosque, durante el partido amistoso disputado entre las selecciones de Argentina y España.
EFE BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Argentina devolvió a España a la tierra. La campeona del mundosufrió una sonrojante derrota (4-1) en el Monumental de River. Del equipo que se coronó en Suráfrica no hubo noticias. Ni siquiera atisbos.
Casillas, Ramos, Puyol, Capdevila, Xavi, Pedro y Torres veían en el banquillo cómo en seguida los argentinos se reconciliaban con los suyos y hasta Messi marcaba goles con la camiseta albiceleste, en el m. 10. Tres minutos más tarde Higuaín hacía el 2-0.
La causa de la derrota hay que apuntarla a la mano izquierda de Del Bosque, que ayer fue su peor aliada.
El seleccionador, para mantener a todo el grupo contento y unido, prometió dar minutos a todos los jugadores, y el resultado fue una goleada que, aunque se tratara de un amistoso, es humillante por ser contra un equipo de la estirpe de Argentina.
La imagen de la derrota hay que buscarla en Reina. El cancerbero, que también lleva una temporada horrible con el Liverpool, erró en los 45 minutos que jugó.
Sin comunicación con una defensa inédita (Arbeloa, Piqué, Marchena y Monreal) el speaker tuvo su día más negro con la selección, resbalándose en el tercer tanto, que marcó Tévez (m.34).
La sangría fue total hasta el descanso. Reina dejó su sitio a Valdés (cambio pactado antes del encuentro) y el del Barça dejó clara su solvencia en una primera intervención a disparo de Higuaín.
La roja se sostuvo en la segunda mitad. Xavi entró y le dio cordura al balón y al equipo, pero ya era demasiado tarde para remontar.El tanto de Llorente (m. 84) maquilló la debacle, pero Agüero cerró el marcador en el m. 91. España, con la estrella recién estrenada en el pecho, no ha ganado un partido (México y Argentina).





