Nadal celebra un punto ante Simon.
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A octavos.
Rafael Nadal crece en Nueva York. Día a día. Anoche, el número uno se impuso sin ningún problema al francés Gilles Simon, tan pendiente del partido como de su reciente paternidad (, 6-4, 6-4 y 6-2).
El balear entra en la fase decisiva del único Grand Slam que no tiene con sensaciones claramente positivas, tras una jornada donde los tenistas españoles cuajaron una notable actuación.
De hecho, Nadal se cruzará en la siguiente ronda con Feliciano López, que ayer derrotó al ucranio Stakhovsky (6-3, 4-0 y retirado); y, quien avance, se vería en cuartos de final con el ganador del duelo David Ferrer-Fernando Verdasco.
Para la historia
Ferrer, que regresa al top ten mundial, superó al también español Gimeno-Traver (7-6, 6-2 y 6-2). Excelente fue el triunfo de Verdasco ante el argentino David Nalbandian (6-2, 3-6, 6-3 y 6-2). Sólo falló Nicolás Almagro, que no superó la tercera ronda ante el estadounidense Sam Querrey (6-3, 6-4 y 6-4).
Nadal se mete en los octavos del US Open por quinto años consecutivo. Esta vez, desde luego, con las mejores sensaciones posibles. Sobre todo, físicas, su punto débil a estas alturas del año.
En mujeres, la belga Clijsters destrozó a la serbia Ivanovic (6-2 y 6-1); la estadounidense Venus Williams pudo con la israelí Shahar Peer (7-6 y 6-3), en duelos de octavos.





