El donostiarra había marcado, junto a su guía Miguel Galindo, el tercer mejor tiempo en la manga de supergigante y partía entre los candidatos a subir al podio en esta supercombinada que se ha estrenado en el calendario paralímpico en las pistas de Whistler Creekside.
Sin embargo, la fortuna se alió en su contra, y pese a su buen hacer en las pruebas técnicas no vio una de las puertas, se le enganchó el bastón, y se le metió el palo entre las piernas por lo que no pudo concluir la bajada.
De todos modos, se va de Vancouver con el oro en descenso y las platas en eslalon y gigante, además de la quinta plaza en supergigante, por lo que atesora seis metales paralímpicos ya que conquistó un oro y dos bronces en Salt Lake 2002.
En cambio, el eslovaco Jakub Krako conquistó su tercer oro, después de los de eslalon y gigante, al imponerse con un registro de 2:14.61 por delante del italiano Gianmaria Dal Maistro, que también sumó su tercera presea después de los bronces de eslalon y gigante, y del también eslovaco Miroslav Haraus.
Los otros dos españoles, Gabriel Gorce, junto su guía Félix Aznar, y Andrés Boira, con Aleix Suñé, firmaron la octava y la novena plaza, a 9.43 y 19.70, respectivamente, del tiempo del centroeuropeo. Para el madrileño, este puesto de finalista en sus primeros Juegos puede ser un impulso ya que deberá explotar en Sochi 2014.




