No importa que tengan bajas como la del alero Kenyon Martin y que el entrenador George Karl siga sin estar sentado en el banquillo, la figura del alero Carmelo Anthony, en su responsabilidad de jugador franquicia, se encargado de compensarlas para guiar a los Nuggets de Denver al triunfo.
Esta vez, el que lograron por 93-80 ante los Hornets de Nueva Orleans después que Anthony aportó un doble-doble de 26 puntos con 18 rebotes, la mejor marca en el juego bajo los aros desde que llegó a la NBA.
"Mi objetivo había sido conseguir 20 rebotes, porque desde el principio supe que si queríamos ganar el partido tendría que hacer una aportación extra ante las ausencias de compañeros importantes", comentó Anthony.
El alero estrella de los Nuggets dijo que su compañero, el pívot brasileño Nené Hilario, iba a estar muy ocupado en la labor de controlar las acciones de Emeka Okafor y que necesitaba ayuda en el juego bajo los aros.
El entrenador de los Hornets, Jeff Bower, reconoció que cuando tienes en frente a un "Melo" inspirado en todas las facetas del juego, entonces no hay mucho que se pueda hacer.
Pero además de Anthony, Hilario hizo también una gran labor ofensiva al conseguir 20 puntos y en la defensa no permitió que Okafor fuese factor ganador para los Hornets.
Hilario jugó 36 minutos, seis menos que Anthony, para anotar 8 de 12 tiros de campo y 4-7 desde la línea de personal, capturó seis rebotes, repartió cinco asistencias, recuperó cinco balones y puso tres tapones.
Los Nuggets, que llegaron a tener hasta 27 puntos de ventaja al comienzo de la segunda parte (64-37), vieron como el ataque de los Hornets con el base novato Darren Collison de apoyo la rebajaron a un parcial de 79-70 a la mitad del cuarto periodo.
El escolta J.R.Smith, con 17 tantos, volvió a ser el sexto jugador indiscutible de los Nuggets (47-22) que ganaron el segundo partido consecutivo y se consolidan en el liderato de la División Noroeste y segundos de la Conferencia Oeste.
En la primera clasificación tienen dos juegos y medio de ventaja sobre los Jazz de Utah (46-22), que descansaron, mientras que en la segunda están medio arriba de los Mavericks de Dallas (46-22), que ocupan el segundo lugar.
De nuevo, Karl, no estuvo en el banquillo con los Nuggets aunque se esperaba sí lo hiciese, pero el efecto del tratamiento de radioterapia y quimioterapia para luchar contra el cáncer de cuello y garganta se lo impidió.
La victoria, la octava en los últimos 10 partidos que han disputado los Nuggets, le permitieron quedarse con marca de 30-5 en los que ha disputado en su campo del Pepsi Center, empatados con Los Ángeles Lakers para el segundo lugar ya que el primero lo ocupan los Cavaliers de Cleveland (30-4).
Los novatos, el base Darren Collison y el escolta Marcus Thompson, que salió de reserva, aportaron 15 puntos cada uno para los Hornets (33-37), que perdieron el segundo partido consecutivo el noveno en los últimos 11 disputados para alejarse de la lucha del noveno puesto de la Conferencia Oeste.
El pívot Okafor consiguió un doble-doble de 11 tantos con 10 rebotes, mientras que el alero David West llegó a los 14 tantos y capturó seis balones bajo los aros.
Las bajas por lesión del base titular y jugador franquicia, Chris Paul, que se operó de la rodilla izquierda en pasado 4 de febrero y se ha perdido 24 partidos consecutivos, junto con la del alero serbio Peja Stojakovic, que no jugó con una lesión en la ingle, se hizo sentir de nuevo en el rendimiento de conjunto del equipo.
Los Nuggets, con marca de 3-1 en la serie de cuatro, es la primera vez que la ganan desde la temporada del 2004-05.




