Luis Fabiano se lamenta tras el primer gol del CSKA.
REUTERS Sevilla
Nadie esperaba la debacle del Sevilla. Nadie en Nervión intuía un cataclismo como hace dos años ante el Fenerbahçe. Pero el maleficio de los octavos se presentó otra vez en el Pizjuán. El CSKA revirtió (1-2) la eliminatoria (1-1 en Moscú) y frustró el sueño de alcanzar los cuartos.
El CSKA desactivó al Sevilla. La defensa no intuía las llegadas en oleadas de los rusos y Necid apareció en la frontal del área para batir a Palop con un toque sutil (m. 38).
Nervión enmudeció. Pero Navas disparó su cotización por toda Europa. El extremo apenas tardó minuto y medio en inventarse una jugada y regalar a Perotti el empate.
Falla Palop
Pero al Sevilla, atenazado, se le agarrotó el fútbol y más cuando Honda doblaba los puños de Palop. El segundo gol de los moscovitas (m. 54) presagiaba ya un final frustrante y cruel.
El desastre del Sevilla tal vez comenzó al conocerse la alineación. Manolo Jiménez prescindió de un delantero (Negredo). El repentino ataque defensivo del entrenador lo acabó pagando y el Sevilla jugó la última media hora con todos los puntas. Pero acumular atacantes por cada lado del área no fue sinónimo de éxito.
Impotencia en Londres
Un gol de Etoo, en el minuto 77, sumió en la impotencia al Chelsea (0-1) en Stamford Bridge. El equipo de Londres (que vio cómo Drogba era expulsado casi al final en una acción discutible) se queda otra vez fuera de Europa y, esta vez, a manos de su ex entrenador, José Mourinho. El Chelsea buscó el gol que le diera el pase (perdió 2-1 en Milán), pero los italianos leyeron mejor el partido.





