El eslovaco Peter Sagan, del Liquigas, volvió a demostrar su condición de corredor rebelación de la temporada al ganar con autoridad la quinta etapa de la París-Niza, disputada entre Pernes les Fontaines y Aix en Provence, de 157 kilómetros, su segundo triunfo en la presente edición, mientras que Contador mantuvo el maillot amarillo de líder.

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El joven eslovaco, forjado en la bicicleta de montaña y ciclocross, disciplinas en las que logro medallas de oro y plata respectivamente en Mundiales de categoría juvenil, rompió la carrera a falta de 1.600 metros de meta, con un arranque que le permitió rentabilizar un puñado de segundos hasta entrar exhausto con los brazos en alto.
No le sobraron las fuerzas a Sagan, pero hizo lo suficiente para alcanzar otra victoria de gran clase, por delante de corredores experimentados que nada pudieron hacer por evitar la victoria del juvenil. La carrera llegaba lanzada por los hombres del Ag2r, que transitaban por territorio conocido, ya que la formación francesa se concentra por aquellos parajes cercanos a Aix en Provence.

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Luego el Caisse D'Epargne buscó la etapa para Luis León Sánchez o Valverde, pero surgió Sagan como un cohete y se distanció. Tal vez pocos apostaban porque pudiera mantener energías hasta el final. Pero se volcó en el empeño y volvió a sorprender a la jerarquía del pelotón, enfrascada en su marcaje.
Alberto Contador pasó el examen en una jornada de transición camino de la montaña de sábado y domingo. El equipo estuvo con él hasta el final y se centró en atar corto a Valverde y Samuel, así como al checo Kreuziger, un escalador que puede ser su peligro número uno camino del podio final.
El doble vencedor del Tour de Francia afronta las etapas decisivas está acompañado en el podio provisional por Alejandro Valverde, a 20 segundos y el checo Roman Kreuziger (Liquigas), a 25. Luis León Sánchez es cuarto a 26 y quinto Samuel Sánchez a 29.
Mañana se disputa la sexta etapa entre Peynie y Tourrettes-sur-Loup, de 220 kilómetros, jornada con ocho puertos de montaña, el último de ellos, el Col de Vence, de 9,7 kilómetros y un desnivel medio del 6,6 por ciento, cerca de meta.




