El Real Madrid se juega esta noche (20.45, Autonómicas) los cuartos en la Champions. Una eliminación ante el Olympique de Lyon sería un fracaso mayúsculo. Más si la final se celebra en el Bernabéu, y más por el millonario desembolso realizado por Florentino Pérez para devolver al Real Madrid a la cima del fútbol europeo.
La derrota en la ida (1-0) hace que los de Pellegrini no puedan cometer ni un fallo.
En el Bernabéu, la máquina de los partidos importantes ya se ha puesto en marcha. "Ojalá que se viva una remontada. He podido experimentar grandes noches en el Bernabéu, pero ninguna en Champions. Es muy importante que la gente esté con nosotros. En el partido del Lyon los vamos a necesitar más que nunca". Las palabras, de Higuaín tras el entrenamiento del equipo, no son del todo espontáneas.
Valdano les adoctrinó
Unos minutos antes, Jorge Valdano había hablado detenidamente con los jugadores. El director general del Madrid, que acuñó en los 80 el término miedo escénico, quiso hacerles partícipe de las claves que tienen que mandar en un partido tan trascendente.
Valdano les recordó ese otro fútbol que se desprende en la grada del Bernabéu. Les aconsejó que desde el primer minuto involucraran al aficionado, que el Bernabéu se convierta en una caldera, y pidió presión, mucha presión para crear un clima insoportable para el Lyon.
Pellegrini, mientras, tiene dudas. La baja de Xabi Alonso le trae de cabeza. Pero, por lo ensayado ayer a puerta cerrada, Lass hará la función del donostiarra y el chileno apostará por dos volantes ofensivos (Guti y Granero) por delante del francés.
"Tengo otra versión (respecto al partido ante el Sevilla) preparada y veremos cuáles el equipo adecuado para jugar el partido de vuelta", afirmó Pellegrini. El técnico chileno aprovechó para lavar la imagen de jugadores como Diarra y Marcelo. "Ellos no fueron los culpables de la derrota en Lyon", concluyó.
ARSENAL Y BAYERN MÚNICH, CLASIFICADOS
El Arsenal y el Bayern Múnich se clasificaron para los cuartos de final tras eliminar al Porto y la Fiorentina.
En Londres, el Arsenal fulminó al Porto (5-0), tras perder 2-1 en Portugal. El equipo de Wenger juega de maravilla, pero muchas veces adolece de carácter y pegada. Ayer, no fue el caso. Dos goles de Bendtner, el mismo jugador que el sábado acabó desquiciado tras errar cuatro ocasiones, castigaron al cuadro portugués en la primera parte. Una genialidad de Nasri, un contraataque en el que Arshavin y Eboué combinaron precisión y potencia, y un penalti transformado por Bendtner completaron la gran obra londinense.
El Bayern, en cambio, sufrió en Florencia, donde perdió 3-2 (ganó 2-1 en la ida). Vargas y Jovetic (dos) marcaron para los italianos. Van Bommel y Robben, para los alemanes.




