Dos titanes. Un pique monumental. El mar. La America's Cup. La Copa del América.
Ahora sí.
Valencia acoge desde hoy la 33 edición de la regata Copa del América, que enfrenta al defensor del título, el suizo Alinghi, con el estadounidense BMW-Oracle al mejor de tres regatas.

Imagen de una de las velas que se utilizarán en la Copa América.
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La tensión previa a la competición es máxima. El duelo está plagado de alicientes: se enfrentan dos colosos que llevan dos años y medio pugnando en los tribunales ante la expectación de los aficionados, la resignación del resto de equipos aspirantes a participar en una regata convencional y la impotencia de la sede, Valencia.
Ernesto Bertarelli y Larry Ellison, dueños del Alinghi y el Oracle, han convertido la America's Cup en un desafío personal. Dos grandes fortunas a la greña desde que el BMW-Oracle denunciara una retorcida maniobra entre el campeón suizo y el Desafío Español recién concluida la edición de 2007. Los jueces le dieron la razón al equipo norteamericano y determinaron que la 33 edición se disputara entre estos dos gigantes.
Más Tensión

Imagen de 'Alinghi'.
ADN.es / EFE
Alinghi y Oracle saben que en juego hay un premio mayúsculo: organizar la siguiente edición. Todo un negocio. Alinghi, representante de un país sin mar, aspira a obtener su tercera victoria consecutiva tras 2003 y 2007. BMW Oracle busca devolver el trofeo a EEUU 15 años después.
El desenlace es una incógnita. Hay que escuchar a los expertos: si hace poco viento, el Alinghi tiene ventaja; si es al contrario, BMW-Oracle es más rápido.

Imagen de 'Alinghi'.
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EL APUNTE
Cruce de desplantes entre los armadores
El cruce de desafíos y desplantes entre Bertarelli y Ellison ha marcado la 33 edición. Si el armador del Oracle dejó plantado al del Alinghi en una rueda de prensa, Bertarelli ha lanzado alguna perla: "Ellison nunca hubiera llegado a la final si no es por el sistema judicial ".
LOS ÚLTIMOS AVANCES EN 27 METROS DE ESLORA
Nadie, excepto sus armadores, sabe lo que han costado los barcos, multicascos en lugar de los monocascos de la anterior edición. Pero una cosa está clara: Bertarelli y Ellison han puesto toda la carne en el asador. Miden 90 pies (27 metros) de eslora, otros tantos de manga y 60 de alto.
Dos mastodontes que cuentan con los más sofisticados sistemas, entre ellos de detección de vientos. Con un área de regatas de 450 millas - siete veces más grande que en la anterior edición-, las regatas tienen previsto su inicio a las 10:00 horas y, debido a las vertiginosas velocidades que alcanzan ambas embarcaciones, está prevista una duración que no supere los 90 minutos. El campo de regatas está situado a 75 kilómetros de la costa.




