De esta forma, el conjunto insular quiso reconocer la labor social de Irene Villa para convertirla, además, en la nueva embajadora del club menorquín. Villa fue víctima, a los doce años, de un grave atentado de la banda terrorista ETA con coche bomba en la calle Camarena del madrileño distrito de Latina.
En dicho atentado Irene Villa perdió las piernas y tres dedos de una mano. Su madre perdió una pierna y un brazo. Ese mismo día, ETA había asesinado con otra bomba-lapa al comandante del Ejército de Tierra Francisco Caballar.


