El empresario Josep Maria Minguella, ex representante de jugadores, ha aplaudido la modificación fiscal que afectará a los trabajadores extranjeros en España y ha lamentado que desde hace años los futbolistas españoles hayan padecido un agravio comparativo respecto a los foráneos.
"No sólo en la tributación fiscal, ya que recuerdo que hace años un jugador español que acababa su contrato no quedaba libre por la norma del derecho de retención, y en cambio un extranjero concluía su compromiso y podía fichar por otro equipo", ha recordado a EFE el que también fuera candidato a la presidencia del Barcelona en las elecciones del 2003.
A partir del próximo año, se aplicará una modificación fiscal que supondrá que los trabajadores desplazados a España con rentas superiores a 600.000 euros anuales tributen el IRPF de no residentes al 43%, y no al 24% como hasta ahora.
"La norma que ha estado funcionando hasta ahora ha sido desfavorable para los españoles. Los clubes adoptaron para sus futbolistas unos beneficios fiscales que causaban un agravio comparativo con los jugadores de aquí. Por lo tanto, la norma era discriminatoria, pero es que también lo era respecto a otros países, donde se tributa casi el 50%", relató Minguella.
Al ex representante de jugadores durante tres décadas no le ha sorprendido la medida política porque recuerda que cuando se implantó "ya hubo partidos que no estuvieron de acuerdo". Por ello, no relaciona el cambio "con los escandalosos fichajes que se han realizado este verano, ni con las fichas desmesuradas que se están pagando en algunos clubes".
"Es indefendible la norma que existía. A partir de ahora, los clubes podrán seguir trayendo a los mismos jugadores, pero deberán aplicarse más en la negociación y tendrán que discutir más. O fichar futbolistas antes de que el mercado los empuje a hacer barbaridades como las que hemos visto este verano", señaló, en alusión a los casi cien millones de euros que pagó el Madrid por Cristiano Ronaldo, o los sesenta que abonó el Barça por Zlatan Ibrahimovic.
Acerca de la medida de fuerza que ha dejado entrever la Liga de Fútbol Profesional, al anunciar que podría detener la competición, Minguella ha subrayado que para lanzar este desafío "deberían contar con apoyo moral, y en la calle no encontrarán ni uno solo".
"La reacción de la Liga ha sido desproporcionada. Sería una huelga que se desprestigiaría por ella misma. No habría apoyo moral porque el país, en un estado de crisis, está de acuerdo con que no existan beneficios fiscales para nadie", concluyó.




