Owen, en el momento del disparo que supuso la victoria del United.
Reuters Manchester
El 7 siempre ha sido un número mágico en Old Trafford. George Best, Eric Cantona, David Beckham y Cristiano Ronaldo han sido las estrellas más ilustres que lo han lucido en la camiseta roja del Manchester United. Ahora es propiedad de Michael Owen, un jugador con más pasado que presente que ayer decidió el derby de Manchester ante el City (4-3) con un gol en el minuto 94.
Al acabar la pasada temporada, Owen solicitó un puesto de trabajo en su página web. Tras descender el Newcastle, el delantero (Chester, 1979) adjuntó su currículo. Con el Liverpool, su primer club, ganó una Copa de Inglaterra, dos Carling Cup, una UEFA y una Supercopa de Europa.
En 2001, en pleno esplendor, logró el Balón de Oro, distinción con que France Football premia al mejor futbolista europeo. Idolatrado en Anfield, su segundo equipo fue el Real Madrid, donde comenzó su declive profesional.
Wonder Boy
Owen, el Wonder Boy (chico maravilla), fue rescatado en verano por Alex Ferguson, el autoritario técnico del Manchester United a quien le recriminaron que apostara por él para sustituir a Cristiano Ronaldo.
Ayer, en un derby vibrante, Owen se reencontró con su pasado más glorioso tras culminar una asistencia de Giggs. Por el United también marcaron Rooney (m. 2) y Fletcher (m. 49 y 80). Por el City, que perdió su primer partido, Barru (16) y Bellamy (52 y 90).





