Fue un arranque de lujo para la jovencísima escuadra de Arsene Wenger en el comienzo de la Premier y, por contra, una pésima manera de iniciar el curso para el once de Liverpool.
El doloroso 6-1 en su propio estadio de Goodison Park que tuvo que encajar el Everton fue una contundente réplica de su adversario a los que vieron con escepticismo la marcha del Emirates este verano de dos de sus figuras: Kolo Touré y Emmanuel Adebayor, ambos al Manchester City.
Lo cierto es que el Arsenal se pegó un festín goleador a costa de la formación de David Moyes.




