La marca aseguró que los cambios técnicos impiden que pueda tener las motos a puntos para la prueba y lamentó el trato recibido por parte de la organización del rally.
"Estamos consternados por la falta de lealtad del organizador, especialmente después de los enormes esfuerzos que realizamos a raíz de la cancelación del Dakar en 2008, colaborando al mantenimiento de una nueva edición de la carrera, incluso en un periodo de tremenda crisis económica", ha afirmado el consejero deportivo de la marca, Heinz Kinigadner.




