Carlos Rodríguez junto a Phil Taylor, 13 veces campeón del mundo
darderos.com
Carlos Rodríguez tiene previsto que el próximo sábado a las 7 de la tarde tirar dardos en Londres. Pero no será porque haya comenzado la noche en un pub o porque inicie el fin de semana con los amigos entre pintas de cerveza. De hecho, su plan es una cita histórica para el deporte en España, aunque sea en consideración mucho menor al de los logros conocidos por el gran público del país.
Junto a 'Carlitos' habrá un holandés de nombre Roland Scholten y al menos 3.000 personas en el lugar pendientes de su destreza con brazos y muñecas. Porque Carlos Rodríguez es el primer español en disputar el Mundial de dardos y porque lo hará en el partido inaugural, algo "que es bonito y supone un poco de tensión" según sus propias palabras.
Será el premio a sus 13 años de práctica -el último como profesional en el circuito- y a una larga etapa de sacrificios: "Es complicado para mí porque la mayoría de los campeonatos son en Inglaterra y pierdes días de trabajo porque te vas un jueves y vuelves el lunes... lo que te cuestan los viajes y también echas de menos a la familia porque tengo una niña pequeña". "He gastado 20.000 euros en viajes y preparación en el primer año y sólo he recuperado 10.000 con los premios. He 'palmado' dinero y eso que me ha ido bien" nos explica Carlos a punto de hacer las maletas con destino a Londres.
"He 'palmado' 10.000 euros en el primer año en el circuito mundial y eso que me ha ido bien" reconoce el español
El catalán es consciente de la importancia de su logro, especialmente en el mundilllo porque "participar ya es un premio. No se clasifica cualquiera y sólo hay que ver que hay grandes nombres que se han quedado fuera". Es el resultado y premio a su decisión de salir fuera de las fronteras porque "en los últimos tres o cuatro años siempre estaba en las finales o era tercero en España y se me quedaba un poco pequeño".
Entre los grandes
Su participación comenzará el sábado 19 de diciembre y prefiere ser ambicioso en su objetivo al tiempo que emotivo: "No me da lo mismo hacer cualquier papel. Me gustaría llegar hasta la tercera ronda porque allí me enfrentaría con Phil Taylor, trece veces campeón del mundo, el Tiger Woods o el Roger Federer de los dardos. Ya coincidí en un torneo, pero una partida en el Mundial me llenaría mucho" explica Carlos.
Para el jugador de Sabadell que parte de Terrasa hacia cada torneo sería un granito de arena en su trayectoria con los mejores tras un año en el que ha llegado al puesto 65 del ranking con menos partidos que la mayoría debido a que cuentan los resultados de los últimos dos años. Además, Carlos sólo ha podido acudir a sólo el 80% de los torneos gracias al apoyo de la empresa 180-darts y de su representante Nacho. Incluso el catalán ha tenido que dejar de lado sus exhibiciones por el escaso interés patrio y por su nueva vida de competición.
Pionero del juego fuera de las fronteras
Carlos desea abrir camino a otros compañeros como Rubén Santiago (Cantabria), David Ruiz (Madrid) u Óscar Delgado (Castilla y León). Espera que no les pase como a él tras superar el golpe "anímico" que suponía pasar de ser un ganador en España a perder algunas veces en primera ronda en su nueva temporada. Además, ha supuesto un paso adelante para el futuro porque "este año les ha chocado ver un español en el circuito mundial. Al principio me miraban por encima del hombro pero he ganado respeto".
"Al principio me miraban por encima del hombro pero me he ganado el respeto" dice con orgullo Carlos
Pronto empezará el momento cumbre de la temporada de la competición de los dardos, una modalidad con gran número de seguidores y practicantes en Inglaterra y los Países Bajos pero que en España no tiene tanta expectación "porque se relaciona con el tópico del bar, no termina de verse como un deporte y además hay muchos deportes en España que compiten por el interés de la gente". "La afición aquí no ha sabido mucho si no estabas en el mundillo" según reconoce Carlos Rodríguez.
El sábado, una etapa más. Carlos Rodríguez formará parte de un evento que en Londres reunirá a miles de personas y para el que quedan pocas entradas. Cada jugador saltará al campo con su música de presentación en el Alexandra Palace y Sky televisará los mejores momentos. El torneo terminará el próximo 4 de enero aunque el catalán hará historia en los dardos sólo con su primer lanzamiento en el partido inaugural del Mundial. Y allí no habrá cuatro amigos sino 3.000 espectadores exigentes, las pintas de cerveza no faltarán en el peculiar pub y puede que alguno se percate de que hay un español 'infiltrado'. Será su momento de gloria.





