Con la mudanza del Vicente Calderón a La Peineta, el Atlético de Madrid no sólo podrá presumir de un estadio más moderno; ya de paso, aprovechará para sanear sus cuentas.El club rojiblanco invertirá cerca de 270 millones del dinero de la venta en diversos aspectos derivados de la operación (soterramiento de la M-30, urbanización y, la partida más importante, 160 millones de euros para reformar La Peineta). Esto significa que el club dispondrá de 50 o 70 millones que según su presidente, Enrique Cerezo, se destinarán integramente a amortizar la deuda de la entidad.
El traslado del Valencia
El mismo día en que el Atlético cerraba el acuerdo con el Ayuntamiento, el presidente del Valencia, Juan Bautista Soler, presentaba en sociedad la maqueta del nuevo estadio del Valencia CF. Las obras del recinto, aún sin bautizar, dan comienzo este miércoles. El escenario elegido es el barrio de Campanar y, más en concreto, la avenida de las Cortes Valencianas. El coste de la construcción rondará los 250 millones. El consejo de administración del club ha puesto a la venta una parcela del actual estadio, con lo que espera recibir una inyección de 90 millones para financiar el inicio de las obras. Con la mudanza, el club valenciano conseguirá sanear su economía gracias al convenio urbanístico y de permuta firmado con el Ayuntamiento de la ciudad, y en el que entran en liza los terrenos sobre los que actualmente se asienta Mestalla (cerca de 30.000 metros) y la parcela del nuevo recinto (70.000 metros). Se calcula que el club ganará en esta operación 850 millones de euros.
Las máquinas comenzarán a trabajar en una zona nueva de la ciudad en la que en los último años han aparecido modernos edificios. Si se cumplen todos los plazos, estará finalizado en la segunda mitad de 2009, aunque aún no se ha decidido si el equipo empezará a jugar allí en la temporada 2009-2010 o en la siguiente. Será un estadio con capacidad para 75.000 espectadores y, como el nuevo estadio del Atlético, tendrá una calificación de cinco estrellas.
El Espanyol jugará en Cornellá
Otro que se muda es el Espanyol. Al club barcelonés los traslados no le pillan de nuevas. Vive de alquiler en el Olímpico de Montjuïc desde 1997. La ingente deuda arrastrada por la entidad le obligó aquel año a abandonar la carretera de Sarriá, y actualmente construye un estadio en los términos municipales de Cornellá y El Prat, en el cinturón de Barcelona, donde espera poder disputar sus partidos a principios de 2009. El recinto, de cuatro estrellas, contará con 40.400 asientos, y el Espanyol invertirá en su construcción 56 millones de euros, una cifra más acode a sus posibilidades que a las que manejan Valencia y Atlético.
Junto al estadio, se construirá un centro comercial cuya inauguración está prevista para finales de 2009. El Espanyol cedió su titularidad a la empresa Lar Grosvenor a cambio de 35 millones para poder financiar el proyecto. De este modo, la entidad podrá disponer de un nuevo estadio en propiedad.
Proyectos de futuro
Mientras Atlético, Valencia y Espanyol se preparan para cambiar de estadio, otros equipos como el Athletic de Bilbao, la Real Sociedad o el Zaragoza piensan en hacer lo mismo. Sin embargo, todos ellos son proyectos aún sin aprobar y que podrían tardar bastantes años en fraguarse.
Así, en Bilbao ya se preparan para el día en el que se confirme el adiós a San Mamés, a La Catedral, para mudarse a un nuevo estadio. Esa decisión mucho dependerá del nuevo presidente, García Macua, recién llegado a la presidencia rojiblanca. Algo parecido ocurre en San Sebastián, donde la Real Sociedad tiene en mente un proyecto llamado Guipuzkoarena pero que, tras el descenso a Segunda, complica mucho su construcción inmediata. El Zaragoza, por último, también se plantea decir adiós a La Romareda. Por ahora todo son papeles y proyectos pendientes de una firma para salir adelante.




