Aviso para navegantes: Más Pressing Catch que nunca (editorial Aguilar) no pretende ser la enciclopedia definitiva sobre el wrestling, ni tampoco un compendio exhaustivo y técnico de movimientos. El libro lleva la firma de Héctor del Mar y Fernando Costilla, comentaristas de los combates de la federación WWE en Cuatro durante los fines de semana, que han aplicado el tono distendido y campechano que utilizan durante las retransmisiones.

Portada de 'Más Pressing Catch que nunca'
Cuatro | Aguilar
Se trata de una obra pensada para al menos dos generaciones de aficionados a la WWE y no para expertos. "Es un libro enfocado a gente de hasta 30 años y con una finalidad clara de entretener", aclara Costilla. Y es que sus autores defienden en el libro que el wrestling es un espectáculo perfectamente coreografiado y más inofensivo de lo que en principio pueda parecer, curándose así en salud de las críticas de las asociaciones de padres que tildan el programa de excesivamente violento.
El espectáculo debe continuar
El libro está exclusivamente centrado en el entorno de la WWE (y su antedecesora, la WWF), y no hay referencias a otras federaciones que han aparecido recientemente en la televisión española como TNA, aunque sí se hace hincapié en la parafernalia de la que se rodea este deporte-espectáculo, con menciones expresas a la importancia de la escasa vestimenta de los luchadores e incluso la música que eligen para sus entradas.
Más Pressing Catch que nunca enumera tanto las normas básicas de la federación como las principales modalidades de combate (Hell in a cell, inventada por El Enterrador, o Royal Rumble, en el que 30 luchadores luchan a cara de perro por sacar al resto de rivales del ring). Pero en un espectáculo deportivo como éste son los luchadores son las estrellas de la función. Aquí están todos los que tienen que estar, clasificados según su peso (Mark Henry o Umaga), su gusto por las acrobacias aéreas (Matt Hardy o Rey Mysterio) o su afición al mal (Mister Kennedy o Randy Orton); también los que se llevan los aplausos del respetable, aquellos buenos oficiales como Dave Batista, John Cena o Triple H.
En Más Pressing Catch que nunca se repasan las tradiciones mexicana o argentina de la lucha libre y se dedica un espacio a recordar a pioneros españoles como el gigantesco luchador vasco Pepe Cortés, más conocido como Hércules Cortez, que en 1962 logró arrebater el título de campeón mundial de wrestling al afamado Lou Thesz. Según apunta Héctor del Mar, la afición a la lucha libre en España, que despegó tras la II Guerra Mundial, languideció con la llegada de las emisiones de lucha libre american a la televisión, y nombres míticos como Tomás Grau o José Maciste Pons cayeron injustamente en el olvido.

Héctor del Mar y Fernando Costilla, comentaristas en Cuatro de 'Pressing Catch'
Javier pulido
Más Pressing Catch que nunca se acuerda de históricos del periodo como Hulk Hogan, El último guerrero, Macho Man o Jake The snake Roberts, así como de las grandes parejas de luchadores de una época en la que los duos tenían mayor relevancia y atractivo que ahora. También se cita brevemente a los preferidos de la afición (Stone Cold o The rock) durante la época en que los combajes dejaron de emitirse en abierto por las televisiones privadas.
Como recuerda Héctor del Mar, "España es el único país en el que se usa el término Pressing catch para designar al wrestling". En el libro los autores dejan alguna que otra pullita a las federaciones que utilizan la expresión como reclamo durante sus giras por España, y que han provocado las iras de los padres que habían comprado su entrada pensando que iban a ver en acción a Rey Mysterio o John Cena. "Es un poco triste", se lamenta Costilla, "porque estas empresas juegan a la confusión. De todas formas, eso se les volverá en su contra más tarde o más temprano. Deberían buscar un hueco de forma natural en lugar de recurrir a este tipo de tretas".
Campeando las críticas

Héctor del Mar y Fernando Costilla, los amos del ring.
Javier Pulido
El libro glosa muchas de sus expresiones a modo de conclusión, que ya forman parte del vocabulario de los aficionados al wrestling en España. No faltan sus entrañables gritos de ánimo ("¡cómo te queremos Batista! Más Batista que nunca") ni sus socarronas bromas de humor blanco ("Ric Flair lleva tanto tiempo en Pressing Catch que cuando era joven, el Mar Muerto sólo estaba enfermo).





