Lena Burke presenta en León la banda sonora de su película La Mala.
ADN.es Valladolid
Hija y nieta de cantantes, la cubana Lena Burke estudió piano desde los 5 años e iba para concertista hasta que el destino le permitió conocer al cantante español Alejandro Sanz, que la guió hasta el estrellato. Lena ahora sostiene que "si te apadrina un grande, la gente se interesa por saber quién eres".
La artista cubana presenta el martes en León su segundo disco, la banda sonora de la película La Mala, que también protagoniza, en un concierto en el claustro del Parador San Marcos, "uno de los lugares más lindos" en los que jamás actuará, explicó ayer.
Pianista y compositora, mostró con su primer álbum, Lena (2005), una faceta romántica a través de las baladas, pero en este segundo trabajo recuerda éxitos de su país natal.
Tras finalizar la gira de su actual disco, tiene previsto sacar en septiembre u octubre su tercer trabajo, en el que regresará a la tradicional balada.
Viajar y conocer diferentes culturas
Sin embargo, en estos años de éxito tuvo la posibilidad de viajar y conocer diferentes culturas, que influyeron en ella y que se podrán apreciar en su futuro trabajo, marcado por la fusión de estilos, la percusión y "la intrusión del color cubano", destacó.
Seguirá cantando al amor "o tal vez más al desamor", porque, en su opinión, "es más fácil" componer sobre los problemas, las traiciones o las pasiones prohibidas, "de las que no te atreves a hablar en persona". Y añadió: "Escudo mi timidez con la música y con mi piano, que es mi mano derecha y mi mano izquierda".
Desde pequeña recibió la influencia de la música por la voz de su madre y su abuela y la experiencia de su padre, productor discográfico y reconoce que morirá "siendo música", porque no habría podido "ser otra cosa en la vida".
No obstante, no descarta combinar su carrera musical con la cinematográfica, ya que reconoce que debutar en La Mala fue "una experiencia maravillosa" que volvería a repetir.
Con toda una carrera por recorrer, concluyó que siempre caminará bajo la máxima de "no hacer nada de lo que no esté segura" y dejarse llevar, un consejo que le brindó Alejandro Sanz.


