La revista convierte a Winslet en una nueva Catherine Deneuve.
Vanity Fair
¿Hace frío en diciembre? No si te compras el Vanity Fair americano, donde Kate Winslet es la auténtica reina. Desnuda, elegante, cubierta apenas por un cruce de piernas y un abrigo a los hombros.
El interior no es menos revelador: tacones altos, grandes ondas con laca, mirada inocente-pero-seductora, en un homenaje a la Catherine Deneuve de Belle de jour, tal y como insinúa el titular "Isn't she Deneuvely?". Estas imágenes que roban el aliento son obra del reputado fotógrafo Steven Meisel.
Esta actriz de 33 que este año intentará alcanzar la gloria en los Oscar con sus películas Revolutionary road -que la vuelve a unir junto a Leonardo DiCaprio tras el revientataquillasTitanic- y The reader, habla en la entrevista de su infancia como niña gordita y de su matrimonio con el director de cine Sam Mendes, ambas por estrenar.





