Todo el mundo sabe que el Hermitage, el gran museo de San Petersburgo, contiene grandes tesoros artisticos. Lo que ya no sabe tanta gente es que el museo también está habitado por una gran familia felina, que protege los tesoros de roedores indeseables desde 1745. En homenaje a ellos, el museo celebra el Día del Gato. Hoy permanecerán abiertos al público los sótanos del Palacio de Invierno con dos exposiciones dedicadas a los gatos del museo.
"En los sótanos de nuestro museo viven 50 gatos, para cuyo cuidado se ha creado un fondo especial de amigos de los felinos del Hermitage", indicó el director, Mijaíl Piotrovski.
Según sus palabras, "estos bigotudos guardianes están oficialmente al servicio del museo, reciben sus raciones de comida y, en caso de necesidad, atención veterinaria".
Asimismo, señaló que el número de gatos está rigurosamente limitado y "si se reproducen en exceso, son trasladados a otro lugar dispuesto para ello por el fondo especial". Aunque no especificó dónde ni cómo es ese sitio.
Los amigos de la emperatriz de todas las Rusias
Todo empezó cuando la emperatriz Elizaveta Petrovna firmó un decreto por el que todos los gatos abandonados de Kazan debían ser trasladados a Moscu. Los mejores gatos -dijo la emperatriz de todas las Rusias. -Los más grandes, capaces de cazar ratones, vendrán acompañados de alguien que vele por su salud".
Para cuando llegó Catalina la Grande (1762-96), el número de gatos del palacio de invierno había aumentado considerablemente. Aunque sobrevivieron a los bolcheviques en 1917, la caída de Leningrado y las hambrunas que se sucedieron durante la Segunda Guerra Mundial hicieron descender la población felina considerablemente.
La leyenda dice que, pasada la guerra, un tren especial recorrió toda Rusia reclutando gatos para la conservación y mantenimiento de los palacios. Para el Hermitage, son como el resto de los empleados."El lugar en el que viven también esta controlado. No se pasean libremente, viven en los sótanos y, cuando hace buen tiempo, toman el sol en los patios del museo, donde se les puede ver",explica el director. El Día del Gato cumple la doble función de celebrar sus servicios y recaudar donativos para su mantenimiento.




