Literalmente es repulsivo pero los resultados están a la vista. Te guste o no Demi Moore, hay que reconocer que está como quiere estar.
"Siempre estoy mirando por los tratamientos más vanguardistas en salud", explicó la actriz que actualmente está casada con el actor Christopher Ashton Kutcher, 16 años menor, el lunes pasado en el late show de David Letterman.
La actriz dejó al animador con escalofríos al explicarle que venía llegando de Austria donde se hizo una limpieza de sangre y "parte del tratamiento era una terapia con sanguijuelas".
En un tono bastante cómico, Moore aseguró que no eran chupasangres comúnes y corrientes. "Estas son sanguijuelas altamente entrenadas".
"Desintoxican tu sangre y tienen una pequeña enzima que liberan a tu torrente mientras te están chupando," explicó la actriz ante una audiencia que se debatía entre el asco y el morbo. "Generalmente sangras bastante y desintoxica tu sangre. Me siento muy desintoxicada ahora", explicó.
Moore reconoció que el tratamiento es incómodo, pero ejercicios de relajación del método para embarazadas Lamaze la ayudaron a sobrellevar el dolor.
"Comenzaron en un punto que para mí es terrible, mi bajo vientre," explicó. "(la sanguijuela) Se arrastra sobre ti y sientes que te muerde dentro... y luego la ves hincharse mientras traga y comienza a engordar y a engordar y cuando está súper borracha con tu sangre es como si se tambaleara saliendo de un bar".
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Tratamiento ancestral
Aunque suene marciano, las sanguijuelas tienen su sitial en la medicina desde la Edad Media. Era común usarlas para palidecer el color de la piel a través de sangramientos. Su uso está extendido en la medicina moderna.
En 2004 la Oficina General de Alimentos y Drogas de Estados Unidos autorizó la comercialización de estos bichos para su uso médico al dar licencia comercial a la compañía francesa Ricarimpex SAS, especializada en esta terapia.
Según este organismo, las sanguijuelas pueden limpiar la sangre al ayudar a desbloquear venas y diluir sangre estancada.

