La Sagrada Familia estrenará unos nuevos vitrales del artista Joan Vila-Grau en los ventanales de las capillas del ábside para la ceremonia de consagración de este templo, que realizará el papa Benedicto XVI durante una solemne misa el próximo 7 de noviembre.
Los nuevos vitrales permitirán la entrada de luz al Altar Mayor donde se oficiará la ceremonia, ha adelantado hoy a EFE Antoni Vila i Delclós, hijo del creador de este conjunto.
Las vidrieras ya se están fabricando y se instalarán en el plazo de un mes, según ha explicado Vila i Delclós, que forma parte del equipo de diseño de los vitrales que, como sus predecesores en las catedrales góticas, aunque en versión abstracta, "han de durar siglos".
Las vidrieras elaboradas para el ábside tienen como eje temático los "siete gozos" y ofrecerán una "gama cromática" que irá del rojo al azul.
La Sagrada Familia alberga este mes la exposición "Los colores de la luz", sobre el proceso de diseño y producción de todos los vitrales del templo, de los que hasta la fecha se ha instalado apenas un 25% de su superficie global, que está comisariada por Vila i Delclós.
Las previsiones apuntan a que, al menos, quedan otros diez años de trabajo hasta poder confeccionar la "sinfonía de color" ideada por Vila-Grau, siguiendo las pocas instrucciones que Antonio Gaudí (1852-1926) dejó a sus seguidores sobre cómo tenían que ser estos laboriosos vitrales, que él imaginó más barrocos de lo que finalmente serán.
"Los colores de la luz" recoge las reflexiones y pensamientos que Vila-Grau (Barcelona, 1932) ha ido anotando en sus diarios sobre el trabajo cotidiano en el templo, desde que el Patronato de la Sagrada Familia le encargara este ambicioso proyecto, a la vez que explica el proceso de creación, la propia producción de las vidrieras y la instalación.
"Las indicaciones que dejó Gaudí fueron muy simples, tenían que ser más oscuras en la parte inferior llegando al suelo, y se tenían que ir abriendo a blanco a medida que iban hacia lo alto de la nave", explica Vila i Delclòs.
La estructura que aguanta los vitrales es de acero inoxidable, y cuenta con un vidrio de protección para protegerla y una cámara de aire que funciona como si fuera una chimenea, una protección isotérmica que ayuda a preservarla.
Entre las intervenciones más complicadas en la producción de estos vitrales está la llevada a cabo en la fachada del Nacimiento, debido al gran ciprés diseñado por Gaudí a un metro escaso de la vidriera, que provoca unas sombras enormes y que ha obligado a jugar con un degradado de colores para igualar la luz que entra por las mismas, indica Vila i Delclòs
La Junta Constructora autorizó a Vila-Grau a que se decantase por la abstracción en vez de la figuración, más propia del modernismo de la época de Gaudí.
"Hay dos 'Gaudí': el Gaudí de su tiempo, influenciado por el modernismo y lo figurativo, y otro el atemporal, nosotros hemos optado por el atemporal", señala Antoni Vila.
En este sentido ha explicado que optaron por la abstracción para las vidrieras "porque es el lenguaje de nuestro tiempo y lo que hacemos es reproducir sensaciones".
La exposición, que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre, coincide con los trabajos que se están ejecutando en el templo de cara a la visita de Benedicto XVI, y que incluyen la colocación del pavimento, aunque, en parte, tendrá carácter provisional debido al poco tiempo del que se disponía ante la inminente llegada de Papa.




