La obsesión de Berenguela la Grande por que su nieto Alfonso X el Sabio se convirtiera en emperador del Sacro Imperio Romano Germánico es el hilo conductor que ha utilizado Cristina Sánchez-Andrade para tejer su última novela, "Los escarpines de Kristina de Noruega", un princesa "desconocida".
Novela en la que no falta el misterio, el suspense y la espera, "hecho inherente al ser humano que da sentido y consuelo a la vida, y que en realidad no es otra cosa que el aguardo de la muerte", ha explicado hoy en rueda de prensa Sánchez-Andrade.
La inspiración para la novela llegó tras una visita a la Colegiata románica de Covarrubias (Burgos), en la que un guía le contó que se aprovecharon unas obras en el claustro para mover sepulcros y así comprobar si era cierto que allí estaba enterrada una princesa noruega medieval.
Junto al cuerpo momificado de la joven, que aún conservaba su larga cabellera rubia, aparecieron unas extraordinarias telas, eso sí, muy deterioradas, y una receta de zumo de ajo para tratar el mal de oídos, "ingredientes suficientes para elaborar una novela", ha dicho la escritora.
Lo primero que se le pasó por la cabeza es cómo había sido la vida de esa princesa que salió de Tönsberg (Noruega) con destino a Castilla para contraer matrimonio con Alfonso X el Sabio y sufre su primera decepción al comprobar que el rey no tiene intención de desposarla y es invitada a elegir entre sus hermanos.
Una vez casada con Felipe, vivió y murió, sin descendencia, en Sevilla cuatro años después de su llegada. "La documentación que he manejado apunta a que pudo fallecer de melancolía o de meningitis", ha explicado.
"Lo que más me interesaba saber no era el objetivo de la alianza matrimonial, sino sus sentimientos, sus pasiones, cómo era su vida cotidiana en palacio y su misteriosa muerte".
La princesa Kristina de Noruega comparte protagonismo con doña Berenguela la Grande, "extraordinario personaje histórico por el que he sentido una atracción fortísima y ha sido una constante presencia en mi vida durante años. Se levantaba y acostaba a la misma hora que yo", ha revelado.
La escritora reconoce que, tras tres años de investigación, en la novela hay "una trama ficticia en torno a unos escarpines -sandalias confeccionadas en cordobán e hilo de oro que utilizaban las damas para andar por los estancias de palacio- y bastante recreación de los personajes".
Sánchez-Andrade ha intentado que ningún dato histórico esté falseado y para ello ha manejado biografías Alfonso X, libros sobre la vida cotidiana medieval, crónicas de la época e incluso viajó hasta Bergern (Noruega) para entrevistarse con historiadores que le pudiera aportan datos sobre la misteriosa princesa nórdica.
"Los escarpines de Kristina de Noruega" es la última novela histórica que escriba la compostelana. "Me he encontrado -ha dicho- con muchísimas cortapisas para perfilar un personaje al que apenas la Historia le ha prestado atención".
"Curiosamente me he imaginado a una Kristina extrovertida, cariñosa, sensible y tierna, frente a una Berenguela despótica, de carácter seco y obsesionada por convertir a su nieto en emperador".
La periodista y escritora también ha cosechado éxitos y buenas críticas con títulos como "Las lagartijas huelen a hierba", "Bueyes y rosas dormían" o "Ya no pisa la tierra tu rey".




