El omnipresente ruido de los petardos, la música de las verbenas y de las bandas que acompañan por segunda tarde consecutiva a los falleros en su Ofrenda a la Virgen y el continuo desfile de visitantes por las fallas marcan la penúltima jornada grande de unas fiestas a las que el fuego pondrá mañana fin.
Desde las 16.00 horas, miles de falleros han vuelto a tomar el centro de Valencia para dirigirse, tras los estandartes de su correspondiente falla, con cientos de ramos y canastillas de claveles blancos, rosas y rojos y acompañados por docenas de bandas de música, hacia la plaza de la Virgen.
Allí, medio centenar de "vestidores" de la conocida popularmente como "Geperudeta" terminarán de confeccionar hasta la madrugada el manto florido de la patrona de Valencia, hasta ayer secreto y que ahora desvela ya un diseño marcado por la imagen de la Custodia del Corpus Christi sobre fondo blanco.
Según los datos ofrecidos hoy por la Junta Central Fallera, el acto más devoto y uno de los más multitudinarios de estas fiestas reunió ayer a un total de 54.670 personas, de las que 50.348 eran falleros -de todas las edades, orígenes y afinidades políticas y pertenecientes a 199 comisiones de trece sectores-, lo que supone 300 más que la misma jornada de 2009, y 4.322 músicos.
A su siempre sentida y mayoritariamente lacrimógena llegada a los pies del catafalco de diez metros de altura situado entre la Catedral y la Basílica, las falleras entregaron ayer 27.999 ramos de flores y 107 canastillas; la última en hacerlo, pasada la una y media de la madrugada, fue la Fallera Mayor Infantil, Ariadna Galán.
Para la jornada de hoy -que cuenta con la participación de la presidenta de Les Corts, Milagrosa Martínez, tras las ofrendas de ayer de Jorge Alarte (PSPV) y Mónica Oltra (Compromís)- se espera que se supere, por segundo año consecutivo, la cifra de 100.000 participantes.
Coincidiendo con el debate (tanto oficial como popular) abierto sobre la conveniencia de adaptar este tradicional acto a las altas cifras de participación de los últimos años, está también la incógnita de si la Fallera Mayor, Pilar Giménez, logrará hacer su ofrenda floral a la Patrona con tiempo suficiente para desplazarse hasta las inmediaciones del antiguo cauce del Turia para contemplar, a las 01.30 horas, la "Nit del Foc".
Y es que este gran espectáculo pirotécnico, que los veinticuatro técnicos de la Pirotecnia Caballer preparan desde las tres de esta madrugada entre los puentes de la Exposición y de las Flores, supone cada año la culminación de los actos -matutinos, diurnos y nocturnos- marcados por la cultura de la pólvora y el estruendo.
Para este año, Caballer recupera una carcasa tradicional de estilo clásico que combinará con la más avanzada tecnología para conseguir una mezcla de sonido, color y efectos pirotécnicos que el público percibirá desde cualquier sitio que rodee la zona de disparo.
Esta empresa, la más galardonada del mundo, utilizará 20.000 efectos pirotécnicos, con un peso bruto de 2.600 kilos de material, para los 20 minutos del castillo de fuegos artificiales que podrá verse casi desde cualquier punto de la ciudad y que dará la bienvenida al día de San José y a la "Cremà" de los cerca de 760 monumentos repartidos por Valencia como bienvenida purificadora de la primavera.
El Ayuntamiento ha dispuesto para mañana por la noche un operativo de más de mil personas entre policías locales, bomberos y voluntarios de Protección Civil que estarán acompañados, como invitados de este año, por bomberos andorranos, franceses, italianos, estadounidenses y cartageneros.
Hasta el momento no se han registrado sucesos de consideración, salvo los habituales decomisos de material explosivo ilegal y las denuncias por arrojar petardos de gran potencia entre el público que asiste a los espectáculos pirotécnicos.




