Un Oscar es prestigio, reconocimiento profesional, pero también es dinero, mucho dinero. Eso sí, siempre que esté estipulado en el contrato. Como Messi o CR9 si ganan la Champions, los actores de Hollywood también reciben primas si logran alzarse con la preciada estatuilla dorada.

Jeffe Bridges, celebrando el premio al mejor actor en los Oscar.
ADN.es
Tom Hanks o Tom Cruise son dos de los actores más puestos en finanzas de la Meca de Hollywood. Suelen participar en la producción de los filmes que protagonizan y, en ocasiones, también de sus beneficios, con un tanto por ciento de la recaudación en taquilla, una especie de stock option del cine. Conocen su rentabilidad en las salas y sacan provecho de ella. De igual modo, las compañías ofrecen bonus a sus potenciales estrellas galardonadas. No es la primera vez que un productor o director ha convencido a un actor con: "Con esta peli ganarás el Oscar".
Motivar a las estrellas
Es el caso del actor austríaco Christopher Waltz, flamante Mejor actor de reparto por Malditos bastardos. Alegando que el intérprete era un desconocido en Estados Unidos cuando se unió al cast de Quentin Tarantino, Sony esquivó esta cláusula en su contrato, pero el alud de galardones y buenas críticas que recibió el actor tras el estreno del filme, hizo rectificar a la compañía que le prometió 100.000 dólares (cerca de 73.000 euros).
Otro ejemplo, más excepcional, como su nominación e incluso victoria, es el de Sandra Bullock, Mejor actriz por The Blind Side. Warner Bros. producía el filme, nada pensado para una gala en Los Ángeles, y no concretó ningún extra para la intérprete de Miss Agente Especial, que por otro lado, ha sido elegida la "estrella más rentable" del pasado 2009.
Su Oscar le ha reportado cero ingresos pero sus filmes en cartel el pasado año han roto la taquilla.
SE OLVIDARON DE FARRAH FAWCETT
Fue una de las galas más desaboridas de los últimos años. La 82 edición de los premios Oscar, celebrada la madrugada del lunes, aburrió hasta la saciedad pero ganó en audiencia. Marcó su mejor share de la última década, con más de 40 millones de espectadores. Los mismos que horas más tarde criticaban en blogs y redes sociales, el desliz de la Academia de Cine, que olvidó mencionar a la actriz Farrah Fawcett, muerta de cáncer, en el homenaje alas estrellas fallecidas el pasado año. "No podemos incluir a todo el mundo", aseguraron los organizadores tras conocer el despiste.




