Nadie se salió del guión. Los ganadores de la 82 edición de los premios Oscar partían como favoritos desde su nominación. En una gala centrada en laurear a los actores, ejes de los filmes candidatos, se consagraron dos actores de desigual carrera interpretativa y se descubrieron dos nuevos valores emergentes que darán mucho que hablar.
Una merecida estatuilla a una carrera y una acumuladora de premios Razzies
Kate Winslet, será por su politeness, no quiso pronunciar la palabra "winner" y se empecinó en afirmar "Y el Oscar es..." para Jeff Bridges, recién entrado en la sesentena. El actor, cinco veces nominado al Oscar, se alzaba ganador del galardón a Mejor actor por Corazón rebelde, donde interpreta a Bad Blake, un cantante de country renacido de sus cenizas gracias al amor de una joven periodista. Contento, el curtido actor de Los fabulosos Baker Boys, recibió una estatuilla dorada a toda una carrera, tan cómica -inolvidable su Dude de El gran Lebowski, como dramática.
Era favorita, pero apenas hacía 24 horas recogía un premio Razzie a la Peor interpretación. Sandra Bullock, una de las novias de América con filmes como Mientras dormías o Miss Agente Especial, ganaba el premio a la Mejor interpretación femenina por The Blind Side, una historia sobre una madre adoptiva de armas tomar que ha fascinado a la comunidad republicana amante de la familia unida. Una historia basada en hechos reales, que tanto gusta a la Academia, le ha valido un reconocimiento que quiso compartir con el resto de nominadas. Bullock se imponía a dos grandes damas del cine, Helen Mirren y Meryl Streep, muy alejadas de su perfil cinematográfico.
El cazajudíos despiadado y una madre maltratadora, dos desconocidos muy favoritos
El primero de la noche. Estaba cantado. El malvado cazajudíos de Malditos bastardos, Christopher Waltz, subía nervioso al escenario y se agarraba un premio merecido, el de Mejor actor de reparto. Del anonimato al Teatro Kodak, el actor austríaco suma el Oscar al Globo de Oro y a la Palma de Cannes. Nadie ha pedido en las historia del cine un vaso de leche con tanta mala uva. Aunque sea de refilón, un pedazo de estatuilla dorada para Quentin Tarantino.
Y segura estaba de ganarlo Mo'Nique. Esta actriz también desconocida, víctima de abusos sexuales de niña, núcleo de Precious, uno de los filmes revelación a esta edición. La cinta afroamericana, producida por Oprah y dirigida por Lee Daniels, ha dado a conocer a esta mujer de armas tomar, que asegura no haberse depilado las piernas en su vida y presume de tener una relación más que abierta con su marido. La sexta mujer negra en alzarse con una estatuilla dorada, la de Mejor actriz de reparto, interpreta a una madre maltratadora con anhelos de redención.




