El Parlamento catalán aborda mañana el debate a la totalidad del proyecto de ley del cine de Cataluña, a la que se han opuesto empresarios y distribuidores porque esta normativa contempla que el 50% de las copias de las películas deberán exhibirse dobladas o subtituladas en lengua catalana.
El objetivo de esta ley, que mañana presentará el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, es establecer el marco normativo por el que se han de regir las industrias cinematográficas y audiovisuales, la producción, la distribución, la comercialización y la exhibición cinematográfica.
Desde que el gobierno catalán anunció la iniciativa legislativa, se ha encontrado con la oposición frontal de las empresas de distribución y exhibición cinematográficas, que aseguran que con la ley se ponen en peligro 2.000 puestos de trabajo.
Las protestas culminaron el pasado 1 de febrero con un cierre patronal que dejó sin cine a un total de 576 pantallas de las 790 que hay en Cataluña, es decir el 75% de las salas.
En aquella jornada de protesta, el Gremio de Empresarios de Cine expresó su esperanza de que la ley cambie en el trámite parlamentario y que los grupos parlamentarios impongan el sentido común.
Hasta el momento, los tres partidos en el gobierno (PSC, ERC e ICV) han mostrado su posición favorable al proyecto de ley, PP y C's votará en contra y CiU, que se ha mostrado a favor de las cuotas, pero también de llegar a una solución negociada con el sector sobre la oportunidad, ha anunciado que en cualquier caso no votará en contra.
Al amparo de la ley de política lingüística, la futura ley del cine de Cataluña prevé que siempre que una película se estrene aquí subtitulada o doblada, el distribuidor la deberá subtitular o doblar al 50% en las dos lenguas oficiales (catalán y castellano).
Esta medida se introducirá progresivamente para "facilitar a las compañías distribuidoras el tránsito hacia la nueva situación: 30-70 por ciento el primer año de vigencia de la ley; 40-60 por ciento el segundo y 50-50 el tercero".
En las bases de la nueva ley se señala que quedan exentas de la obligación de doblaje las películas en versión original castellana y catalana, sea cual sea su nacionalidad y con independencia del número de copias que se distribuyan, así como el cine europeo distribuido en Cataluña con menos de 16 copias.




