La actriz, en su estreno en Broadway.
EFE Nueva York
En las entrevistas, todos los actores de Hollywood rememoran una imagen, real o ficticia, del día que decidieron dedicarse a la interpretación: cuando vieron actuar en estado puro. Hamlet en Broadway o Muerte de un viajante en el West End.
Ya sea por el prestigio o porque los estudios de Hollywood están cortando el grifo de los sueldos multimillonarios, cada día más estrellas realizan stages en el teatro. Tras el reciente éxito de Julia Roberts, Hugh Jackman y Catherine Zeta-Jones, Scarlett Johansson ha debutado sobre las tablas con un clásico de la escena, Panorama desde el puente, de Arthur Miller.
El drama del autor de Las brujas de Salem radiografía la vida cotidiana de una familia de la década de los años cincuenta, que escondida tras la masa incorpórea de la sociedad del bienestar deviene símbolo de los héroes modernos.
La explosiva actriz de Vicky Cristina Barcelona e imagen de numerosas campañas de publicidad-desde Moët Chandon hasta Mango- ha desembarcado en Broadway con el clamor de la crítica.
La versión más reciente de esta obra, que en la actualidad está bajo la dirección de Gregory Mosher, data de 1998, cuando la fallecida actriz Brittany Murphy actuó junto a Anthony LaPaglia.
En vivo
En esta ocasión, junto a la también cantante Johansson trabaja Liev Schreiber (Lobezno), un habitual de los escenarios neoyorquinos y londinenses. Para muchos actores del engranaje de Hollywood el teatro es un buen complemento artístico.
Algunos como Kevin Spacey o recientemente Julia Roberts parecen haber encontrado su nuevo hábitat interpretativo; para otros, como Hugh Jackman es un volver a los orígenes, y los más valientes, como Catherine Zeta-Jones se atreven incluso con un musical. En directo, sin "corten" ni maquilladores y peluqueros entre escenas.
A lo largo de 2010, Laura Linney, Sam Rockwell, Christopher Walker y Denzel Washington pararán sus carreras cinematográficas para subirse al escenario.





