Palin, en una firma de ejemplares de su libro, el pasado día 5 en Virginia.
Reuters
El regreso de Sarah Palin al mundo de la política de EE UU de la mano del libro Going Rogue, que no dejó títere con cabeza, ha incrementado notablemente su popularidad en las encuestas, pero demuestra que la opinión sobre ella está muy polarizada en el país.
Según un sondeo de CNN publicado hoy en EE UU, el 46% de los estadounidenses asegura que tiene una opinión favorable de la ex gobernadora de Alaska y el mismo porcentaje afirma que su percepción de la ex candidata republicana a vicepresidenta es negativa.
Palin, que saltó a la fama política en el verano de 2008, cuando John McCain le ofreció la candidatura a la vicepresidencia, dejó la gobernación de Alaska un año más tarde, en julio de 2009, cuando le faltaba un año y medio para completar su primer mandato al frente de este estado.
Dimisión no bien vista
Indicó que dejaba el puesto de gobernadora debido a la gran presión que sentía después de su paso por la escena nacional, así como por la lista de demandas y quejas relacionadas con manejos políticos de dudosa honestidad llevados a cabos en el estado.
Su dimisión no fue bien recibida incluso por un importante número de republicanos, que no vieron con buenos ojos el abandono del puesto.
En ese momento, su popularidad bajó en los sondeos hasta el 39%, pero ahora, debido en buena parte a su libro, que es un best seller, y a la gira que realiza para promocionarlo, su nivel de aceptación ha recuperado los niveles previos a su dimisión.
La encuesta de CNN revela que su popularidad está fuera de duda entre los republicanos: 8 de cada diez afirman tener una opinión favorable de esta conservadora recalcitrante.
Entre los demócratas, son siete de cada diez los que no quieren ni verla. Los independientes tienen opiniones divididas, pero, en general, los hombres la ven con mucho mejores ojos que las mujeres.





