Agustin Fernandez Mallo, en una foto de archivo.
ADN.es
El homo sampler. El escritor sampler. Agustín Fernández Mallo pone fin a su trilogía afterpop, mutante, posmoderna, nocillera -ponga aquí la etiqueta moderna que más le guste- con su tercera entrega, Nocilla Lab (Alfaguara).
"De verdad, todo esto lo he escrito investigando, experimentando. Como cuando estás en casa aburrido y vas a cocinar y te pones a mezclar ingredientes. Es probar por probar, sin buscar el resultado, pero ahora, con la distancia, estoy muy contento con cómo ha quedado la trilogía", explica el escritor gallego, afincado en Mallorca, que reparte tiempo entre la poesía y la física.
Quizá por ello, por aunar disciplinas, hemisferios del celebro y aspiraciones, Fernández Mallo realiza un cócter de ficción, que pasa del diario de viaje, al cómic, pasando por el vídeo. "No concebí nada, la historia me pedía cambios. Cuando me cansé del monólogo inicial, se me apareció el diario de viaje y al final, incluso un thriller, absurdo y kafkiano", explica.
Un accidente de tráfico en unas vacaciones en Tailandia que le postró durante semanas en la cama del hotel dio a luz Nocilla Dream, primera entrega de la saga nocillera, que continuó con Nocilla Experience, para terminar en Nocilla Lab, nacida de un extraño viaje a Cerdeña.
La pareja protagonista, un par de cazadores urbanos desembarcados en un lugar inhóspito, llega a la isla italiana para erigir su Proyecto. "Su Las Vegas. Como a mis personajes, me parece interesante, no natural. Lo artificial nos define como humanos", afirma el creador de la poesía pospoética.
"Al final, todos buscamos el amor. Es lo que mueve el mundo, aunque digamos que no". Mueve "un universo fortuito, moralmente neutro y tremendamente violento", como asegura en varios filmes Woody Allen.
Referencias
Aunque el tono alleniano planea por toda la novela, hay decenas de referencias a Allen Ginsberg, Paul Auster, Enrique Vila-Matas, éste último protagonista de un cómic, creado por Pere Joan. "Aunque para mí Vila-Matas no fuera un gran escritor contemporáneo, estaría allí. Me interesaba porque ha trabajado mucho la desaparición del autor, como sucede en mi novela, donde el narrador se disuelve".
La que permanece inmutable y perenne a lo largo de la novela es la Coca-Cola, "el primer producto de consumo realmente producto de la nada, algo creado por la propia necesidad de consumir un objeto sin filiación ni raíces", algo que sólo se parece a sí mismo.
TERCERA PARTE
'Nocilla Lab'
Agustín Fernández Mallo
Alfaguara
En esta 'road movie', o mejor dicho, 'road book', convertida en 'thriller', una pareja en busca de un Proyecto en una isla al sur de Cerdeña vive una aventura multidisciplinar, como la del mismo narrador, que irrumpe en la novela.


