Más cabeza que cintura
ADN.es
Ralph Lauren no es Calvin Klein. Como marca, no le interesa vender una imagen arriesgada ni andrógina; al contrario, busca representaciones del ideal americano, muchachos saludables con dentaduras perfectas.
Por eso sorprende el desliz que han sufrido esta semana, cuando una fotografía de la modelo Filippa Hamilton se coló en varios de los blogs que se dedican a denunciar los excesos del Photoshop, y otros programas informáticos de tratamiento de imágenes. La modelo, que habitualmente luce proporciones normales para el estándar de la profesión, aparecía con una cintura excavada artificialmente, con brazos y piernas esqueléticos.
Arrepentidos
El anuncio ha sido retirado y la marca ha declarado a varios medios su arrepentimiento -lamentan ofrecer "una imagen distorsionada del cuerpo femenino"- pero el incidente resulta sintomático. Si la imagen llegó a publicarse, igual que las cómicas barbaridades que aparecen habitualmente en blogs como Photoshop Disasters, es en parte porque el ojo, sobre todo el de los profesionales de la moda y la publicidad, se ha acostumbrado a la desproporción.
"Hoy en día no sale ninguna foto sin retocar", explica el fotógrafo de moda Ugo Camera, que ha trabajado para las principales cabeceras internacionales de moda, del Vogue francés a Elle o Marie Claire. Con 30 años en la profesión, Camera se define "de la vieja escuela" y denuncia lo que él considera abusos del Photoshop. En su opinión, el sistema incluso ha relajado la ética profesional del sector. "Ahora el maquillador ya no se lo trabaja tanto, piensa que ya lo quitará con el Photoshop; el estilista lo mismo, ¿para qué corregir una arruga o coger el bajo de un pantalón si se puede borrar después?. O incluso si hay una colilla en el suelo, piensan que ya lo quitarán con el ordenador'", agrega Camera.
La mano del Photoshop busca limar los defectos-los haya o no- de quien se pone delante de la cámara, aunque a veces va mucho más allá. Arrugas, ojeras, celulitis, impurezas... Pero también un exceso de delgadez. De hecho, el editor jefe de la revista femenina alemana Brigitte, Andreas Lebert, admitía hace unos días que en la publicación empleaban el Photoshop para disimular la excesiva delgadez de algunas modelos.
"En el mundo de la moda todo debe ser bonito. Todo se retoca, pero no sólo con programas informáticos; el maquillaje, la iluminación, la ropa... todo está escogido para que la modelo sea aún más guapa de lo que es", explican des de la agencia de modelos SSM. La maniquí "nunca es como tú la ves al natural", agregan, tras recalcar que nunca han llegado al punto de "no reconocer a alguno" de los modelos de la agencia tras ser retocado en una publicación.
"El Photoshop puede ser un gran aliado", añade la modelo y presentadora Judit Mascó, aunque como en todo "el peligro está en abusar de él". Además, "no existe ninguna justificación técnica para cambios fundamentales de la concepción de la fotografía, porqué sería el fin de los fotógrafos, de las sesiones de moda y el desprestigio de este arte".
En su defensa, los profesionales de la moda insisten en que el uso excesivo del Photoshop no es patrimonio de su sector.
"Ahora hablamos de modelos, pero es una técnica que se emplea en cualquier terreno. Porque el coche que te anuncian en televisión te aseguro que es mucho más bonito que el que encontrarás en el concesionario", apuntan desde la agencia SSM.
Debate político
Regular esta polémica que afecta a la moda, la publicidad, el marketing... no es tarea fácil. ¿Cómo frenar algo que se ha convertido en habitual? El Parlamento británico ha dado un primer paso y se plantea limitar el uso del Photoshop en anuncios dirigidos a menores de 16 años. Curiosamente, la polémica no la inició una campaña dirigida a adolescentes sino la publicidad antienvejecimiento de Ola y, con una Twiggy que parecía quinceañera. "El retoque extremo convierte los anuncios en imágenes perfectas imposibles de lograr en la vida realidad", defendió la parlamentaria Jo Swinson el pasado agosto. Hasta que lleguen las leyes, sólo queda confiar en el sentido común.
‘ANTIRETOQUES’
Contra los actores y modelos convertidos en 'cyborgs', ha nacido la corriente contraria. Los que, no sin su pizca de pose, quieren presumir de poros y arrugas. Es el caso de Brad Pitt, que se sometió a un primerísimo primer plano del artista Chuck Close y exigió a la revista 'W' que se publicase sin retocar. Monica Bellucci, Eva Herzigova y Sophie Marceau llevaron el naturalismo un paso más allá posando para la revista 'Elle' sin Photoshop ... y sin maquillaje. La edición española podría repetir pronto el experimento. Keira Knightley, que ha sufrido aumentos de pecho involuntarios en la campaña que protagoniza para Chanel y en uno de los carteles para 'Piratas del Caribe', se ha quejado repetidamente de esta práctica. Lo mismo que Kate Winslet, que, sin embargo, apareció estilizadísima y perfecta en una famosa portada de 'Vanity Fair'.
EL APUNTE
La imagen del director Sam Mendes y su esposa, Kate Winslet, contiene todos los detalles que han hecho de Annie Leivobitz la principal fotógrafa de estrellas: composición clásica e iluminación perfecta. Sólo que, ¿qué hace Mendes con abrigo en un brazo y camisa en el otro? El error indica que ni las publicaciones más prestigiosas ('Vanity Fair') están a salvo del escarnio. Blogs como Photoshop Disasters o Creative Nerds se alimentan de estos deslices, que incluyen modelos con tres brazos o contorsiones imposibles.





