Cinco escritoras contemporáneas italianas, representadas por cinco actrices del mismo país, dan voz en el Festival Grec entre el 15 y el 19 de julio a las mujeres seducidas por el célebre Giacomo Casanova, en un espectáculo que se representará en diferentes espacios del Museo Picasso.
"Lei. Cinque storie per Casanova" es un montaje del veneciano Teatro Stabile del Venero, que llega al festival de verano barcelonés en el marco de la especial atención que el Grec dedica este año a la producción escénica italiana.
Se trata de cinco monólogos originales que cuentan una especie de 'contrahistoria' de las memorias del veneciano que, en una época dominada por la razón, cantó al mundo las delicias de vivir a través de los sentidos y se encargó de mostrar a través de sus escritos la historia de su vida y sus aventuras amorosas por toda Europa.
Los monólogos de las mujeres de Casanova que aparecen en el espectáculo están escritos por Carla Menaldo, Paola Capriolo, Bernedetta Cibraio, Mariolina Venezia y Maria Luisa Spaziani.
Son escritoras de varias generaciones de la literatura actual italiana, que van desde una joven Carla Menaldo, que acaba de publicar su primer libro, a la octogenaria y reconocida Maria Luisa Spaziani, con escrituras que varían y son más directas o más literarias, dependiendo de la autora.
"Lei. Cinque storie per Casanova" se estrenó en el Festival de Nápoles el año pasado y, en opinión del director del espectáculo y del teatro veneciano, Luca de Fusco, es una "aproximación muy dulce y afectuosa" al personaje, "muy diferente a la que tenemos del libertino Don Juan".
De Fusco ha señalado que "se trata de un paseo teatral porque esas cinco mujeres están situadas en cinco habitaciones del mismo Palacio y el espectador recorre esos cinco ambientes", que en el caso barcelonés tienen el Museo Picasso como escenario.
"Es un espectáculo en el que la privacidad y la proximidad de los espectadores con las actrices es importante -ha dicho De Fusco-, porque sólo se representa para cincuenta espectadores que se encuentran muy próximos a las actrices".
Con subtítulos en italiano, el texto proyectado sobre las telas o la piedra del museo barcelonés "proyecta", en opinión del director teatral, "una relación íntima", y esa recreación del lenguaje "hace las veces de videoinstalación".
La actriz Giovanna Di Rauso, instalada en una cama, es MM, la mujer del primer episodio del espectáculo, una monja obsesionada con la experiencia que ha tenido con Casanova y que explica el personaje con expresiones directas, potentes y "un poco fuertes".
Gaia Aprea es el "personaje más malo", ha dicho la actriz, una prostituta de la segunda fase de la vida de Casanova, que no cae en su red de seducción.
Marta Richeldi es una jovencita espabilada y "el personaje más simpático", que tiene contacto con un maestro del amor envejecido que ha perdido sus encantos físicos, le encanta la buena mesa y sabe satisfacer a su alumna en las artes del amor, a nivel teórico.
Anita Bartolucci es la casada descontenta con el marido que cede al encanto de Casanova, éste la abandona y cuando se vuelve a encontrar con ella se enamora de la hija de 18 años de su antigua amante.
Sara Bertelá aparece en la obra sumergida dentro de una bañera, "lo que me da oportunidad de relajarme y de que las sensaciones afloren con más facilidad" y, en su opinión, es "la más querida por Casanova", porque "le deja, le da libertad de ser él mismo y de continuar amando".
El teatro veneciano vuelve al Grec, donde hace dos años se representó una obra del autor clásico Carlo Goldoni, y el director de Teatro Stabili del Veneto ha remarcado la importancia de que "el teatro público renueve el lenguaje" del teatro clásico.




