Peter Bogdanovich.
ADN.es
A sus 69 años, Peter Bogdanovich, actor, director y cronista de Hollywood, se las ha arreglado para vivir al menos siete u ocho encarnaciones de Hollywood. Coincidió con Marilyn Monroe estudiando en el Actor's Studio, formó parte del Hollywood contracultural de los setenta -cuando se le abrieron todas las puertas gracias a La última película- y su peculiar rostro es fijo en Los Soprano, donde interpreta al psiquiatra de la doctora Melfi.
Durante todos los años que ha ejercido como Zelig del cine, apareciendo siempre allá donde sucedía algo interesante, Bogdanovich ha despachado sus observaciones sobre Hollywood para revistas como Esquire o The New Yorker. Ahora T&B Editores publica en España Las estrellas de Hollywood, su colección de perfiles de 24 actores a los que conoció personalmente, de Frank Sinatra a John Wayne y de Cassavettes a Bogart. Puede que sus retratos no sean tan mordaces como los de Truman Capote -su perfil de Audrey Hepburn se parece a una canonización- pero es que Bogdanovich, sin dejar de ser insider, mantiene la mirada del niño que se ha colado en la fiesta de los mayores.
CARY GRANT
"Cary se había enamorado muy seriamente de Loren durante el rodaje en España de 'Orgullo y pasión'. Hablando de su aventura, que tuvo lugar cuando ella vivía con Carlo Ponty, Cary me dijo una vez: ¡puedes estar seguro de que corté las dos orejas en alguna que otra plaza en España!'"
MARILYN MONROE
"Arthur Miller[...] escribió que Strasberg, aunque Monroe lo adoraba, contribuyó a su ruptura con la actriz, y que el dominio que aquel gurú de la actuación ejercía sobre ella era en su provecho y para explotarla".
MONTGOMERY CLIFT
(Tras el accidente que le desfiguró)"Monty terminó la película que había empezado (ver ambas caras en una misma cinta resulta estremecedor) e hizo otras ocho [...], pero el misterio se había roto y aquella mágina perfección a la hora de obtener el tono adecuado había desaparecido "
MARLENE DIETRICH
"Dietrich la alabó, pero Garbo se limitó a asentir con indiferencia. Según Welles, Marlene se quedó destrozada pero no dijo nada. En el camino de vuelta, Dietrich permaneció callada y finalmente dijo: sus pies son taaan grandes...."





