Los tres directores del festival -Enric Palau, Sergio Caballero y Ricard Robles- indicaron esta madrugada en rueda de prensa que las cifras de público son "muy similares" a las del año pasado, y valoraron "positivamente" la asistencia, habida cuenta de "los tiempos que corren".
Ayer por la noche acudieron al recinto Fira de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), donde se realizan los conciertos nocturnos del festival, unas 16.932 personas, mientras que esta noche asistieron unas 22.000 -pendiente de redondear al cierre de puertas del festival--. Del Sónar de Día disfrutaron hoy unas 12.531 personas.
Palau aseguró que tras el buen balance del Sónar están aún más animados porque mañana empieza "otra aventura", el SonarKids, versión del festival para padres y niños y al que sólo pueden acudir adultos si van acompañando a un menor.
A esta primera edición del SonarKids se esperan unas 3.000 personas y, a juzgar por el boca a boca, el festival funcionará bien, esperaron sus directores.
UNA DIVA CAPRICHOSA
Los 50 minutos de retraso con los que salió a actuar anoche Grace Jones son fruto de "todos los estereotipos de la estrella", que la diva cumplía a raja tabla: "Limousina, ostras y champán", aseguraron los directores del Sónar.
"Sabíamos el carácter de artista que era, pero era una situación que asumíamos porque después el 'show' vale la pena. Como festival nos gusta la puntualidad. Pero es Grace Jones y ha valido la pena", remacharon.




