El Festival Celta, tras un lustro en silencio, regresa a León en lo que será su tercera edición, con el escocés Fred Morrison como cabeza de cartel, en una programación de actuaciones que se enmarcarán como aperitivo de las fiestas patronales de la capital.
Entre el 17 y el 21 de junio, la capital leonesa recuperará este certamen musical, que contará con 30.000 euros de presupuesto municipal y que renacerá de la mano de "lo mejor que existe en el mundo de música celta", ha explicado en rueda de prensa el concejal de Cultura Tradicional, Abel Pardo.
Los conciertos, que se desarrollarán al aire libre en la céntrica Plaza de Don Gutiérrez, amenizarán las noches de la ciudad con la misión de proyectar a León a "nivel internacional a través del hermanamiento con otros pueblos" mediante el lazo de la música.
El festival arrancará el 17 de junio con la actuación de Awen Magic Land, el nuevo proyecto del flautista y creador del grupo vallisoletano Celtas Cortos, Carlos Soto, que desarrollará un viaje por los sentidos y la imaginación desde la piel de un encantador de serpientes, con la compañía de María Desbordes, como hada misteriosa y danzante.
Esta creación de magia de inspiración étnica unirá la nuevas tecnologías con las músicas de mundo.
Al día siguiente llegará hasta la ciudad el producto leonés, la formación astorgana Gandalf, que interpretará un amplio repertorio de temas propios y músicas tradicionales de León, de las Comunidades de Galicia y Asturias y de Irlanda y Escocia, con arreglos y fusiones con el rock.
El 19 de junio, la Plaza de Don Gutiérrez, en pleno Barrio Húmedo, acogerá la actuación de los asturianos Gatos del Fornu, grupo nacido con un intento de revivir las "bandinas", agrupaciones espontáneas o ya preparadas de varios músicos que se reunían para animar una fiesta o romería a través de los instrumentos musicales más arraigados en su tierra.
Posteriormente, el grupo ha evolucionado hacia una agrupación folk con una música más elaborada y personal.
Los irlandeses Beoga, que en gaélico significa "animado", actuarán en la noche del 20 de junio, con un sonido asentado en la tradición del país, que incorpora además toques de blues o jazz.
Finalmente, el escocés Fred Morrison cerrará el Festival con su energía y su estilo improvisado, en el que combina la traición de gaita gaélica con influencias contemporáneas y eclécticas.




