El poeta Antonio Colinas ha reunido su literatura dispersa en "Un tiempo que no pasa" (Universidad de Valladolid), una selección miscelánea de sus colaboraciones en periódicos y revistas donde saca a relucir su condición de ensayista y crítico literario.
El hilo conductor de esos textos es el sentido de universalidad, "algo que en líneas generales ha sido consustancial a mi obra, ya que siempre me he esforzado por proyectar mis raíces a través del contacto con distintas culturas y literaturas, lo cual he hecho casi siempre a través de la crítica".
Así se ha expresado este mediodía Colinas (La Bañeza, León, 1946) durante la presentación, dentro de la 42 Feria del Libro de Valladolid, de "Un tiempo que no pasa", perteneciente a la colección "Renglón seguido" del Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valladolid.
"Hay en mi pasado trabajos sobre literatura y artículos que no queremos que pasen, que caigan en el olvido", ha referido acerca del título de esa mezcolanza y que ha estructurado en forma de un viaje virtual por las letras españolas, hispanoamericanas, anglosajonas, mediterráneas e incluso del lejano oriente, a través de sus autores.
En lengua hispana ha incluido autores como Rubén Darío, Octavio Paz, Francisco Umbral, Miguel Delibes, Antonio Gamoneda, Juan Gelman y Eugenio Trías, así como las circunstancias que rodearon una entrevista fallida para el desaparecido "Diario Madrid", con el poeta Pablo Neruda, y que finalmente publicó "Revista de Occidente".
Del arco mediterráneo ha elegido a Rafael Cansino-Assens, Eugenio Montale y Claudio Magris, entre otros, mientras que del mundo contemporáneo ha incluido artículos y ensayos dedicados a Henri Michaux, René Char, Yves Bonnefoy, James Joyce, Hermann Broch, Joseph Brodsky y Ryszard Kapuscinski.
De las letras orientales, en las que Colinas ha mostrado siempre una vinculación y preferencia por China, Japón y Corea, ha escogido una biografía oral del Dalai Lama, así como comentarios a libros de Tao Yuanming y una entrevista realizada a Ko Un.




