Asheton, con chaqueta vaquera negra, junto con los actuales The stooges.
Virgin
Una melena y unas gafas de montura de pera siempre asomaban en las fotos al lado del contorsionista Iggy Pop. Así fue hasta hace muy poco, hasta las primeras horas de 2009.
Ron Asheton, el guitarrista de The Stooges, para muchos pioneros del punk y una de las bandas más míticas de garage de la historia, fue descubierto ayer muerto en su casa a los 60 años de edad. Y aunque aún no se conocen los resultados de la autopsia, sí se sabe que podría haber fallecido en las primeras horas del nuevo año.
De Detroit a La Fama
Creció con su hermano, el también stooge Scott, en Detroit, la ciudad de las canciones soul de la Motown, pero también de los motores rugientes cuyo sonido fue trasladado al garage y al rock más abrasivo.
En 1967, formó junto a él, Dave Alexander e Iggy Pop la banda que lo llevaría a la fama. Sus primeros discos, en los que Ron componía y tocaba la guitarra, forman parte de la tradición de álbums que no tuvieron grandes ventas, pero sí influencia. Es el caso de su debut homónimo producido por John Cale en 1969, pero también de Fun House (1970) o del tercero, producido por David Bowie en 1973, Raw Power. Asheton pronto abandonó el grupo para unirse a The New Order y Destroy All Monsters.
Tiempo después, regresaría a su época de plataformas y coqueteos con la estética glam en la película Velvet Goldmine, en cuya banda sonora participó junto a Thurston Moore o Mark Arm, entre otros.
Con el nuevo milenio, Asheton se juntó con su hermano para tocar con The New Stooges. Iggy los vio y decidió relanzar la banda, que hace unos meses sacó un álbum. Aunque en los conciertos que ahora daban, la mayoría aún pedía riffs míticos como el de No fun o el de I wanna be your dog.





