La feria de arte Miami Basel, la delegación en el continente americano de la que se celebra en Suiza, abre hoy sus puertas con la pomposidad y grandes cifras con las que acostumbra. 200 galerías, 2.000 artistas y una veintena de ferias satélite y exposiciones se desarrollan hasta el domingo. Pero tanto glamour y exuberancia no puede disimular lo que les rodea: una crisis económica que cada día se siente más en el mundo del arte.
"La cantidad de ferias paralelas que han surgido en los últimos años es insostenible para el coleccionista", dice la galerista Victoria Solano
Victoria Solano y Ángel Samblancat, de las galerías Pepe Cobo y Polígrafa -ambas en Miami-, no se mojan y aseguran que acuden con más incertidumbre que miedo. "Pensábamos que Frieze iba a ser terrible y, al final, no fue tan mal", asegura Solano. Su esperanza residen en dos jóvenes artistas Alejandra Freymann y Diango Hernández, que tendrán su espacio en la categoría Ars nova, reservada a autores emergentes. Quizá sus precios más asequibles jueguen a su favor a la hora de las ventas.
El pasado mes de junio, la gemela suiza de Miami Basel presumía de no haber notado la crisis que ya se sentía en otros sectores. Sin embargo, la feria abre sus puertas con una situación bien diferente, ya que en los últimos meses, tanto subastas como ferias han notado la bajada en las ventas.
Samblancat insiste en que, pese a todo, "ésta es la mejor feria en calidad y capacidad de convocatoria que hay en el mundo actualmente". Por eso, tanto las galerías mencionadas como las también españolas Juana de Aizpuru, Salvador Díaz, Helga de Alvear, Moisés Pérez de Albéniz, Nogueras Blanchard, Projecte SD, Kewenig Galerie y Elvira González no pueden faltar.
Lo último y todo lo demás
Durante cuatro días, Miami Basel se vanagloria de recorrer el arte más reciente, el que abarca los siglos XX y XXI y que no deja de lado las creaciones recién salidas del taller. A través de diversas secciones intenta dar la panorámica más completa: el vídeo está en Art Video Lounge, lo reciente de lo reciente se incluye en Ars Nova, las performances hay que buscarlas en Art Performance y a los creadores emergentes en Ars Supernova.
Además, una veintena de contenedores se colocan frente a la playa con la obra de artistas como Picabia, Yoko Ono o Duchamp, las galerías más prestigiosas del planeta muestran lo que les viene en gana e incluso hay un apartado reservado a las revistas especializadas en arte. Miami, pese a sólo tener medio millón de habitantes, presume de ser una esponja para la cultura.
Tanto despliegue, sin embargo, se cuenta entre los puntos flacos de la feria, ya que, a esto hay que unirle la cantidad de ferias paralelas que han surgido en los últimos años. "Es insostenible para el coleccionista", insiste Solano.
Eso sí, con sus puntos fuertes y débiles, Art Basel Miami Beach abre este mismo jueves y espera, al menos, no resentirse demasiado por la crisis.

