Thomas Campbell es pintor, fotógrafo, cineasta, escritor y filósofo. Todo lo aprendió de manera autodidacta y, aún así, ha expuesto en Nueva York, París o San Francisco. Su caso no es aislado, sino que pertenece a la corriente que se autodenominó Beatiful losers y cuyo ideario puede resumirse en las siglas DIY (Do it yourself, o, en versión castiza, hazlo tú mismo).
Es fácil. Coge un spray y pinta la pared. Coge una tabla con ruedas y conviértete en skater. Todo vale para los protagonistas de este movimiento, que surgió en los 90 en Nortemérica y que ahora, y hasta el 4 de noviembre, es el rey de la agenda de la Casa Encendida de Madrid.
Una exposición, un ciclo de cine, un taller de fotografía y hasta una pista de skate son las actividades que se incluyen dentro del ciclo Beautiful losers. Se llamaron a si mismos hermosos perdedores, pero lo cierto, es que vistos los resultados, de perdedores no tienen nada.
Barry McGee comenzó pintando grafitis en San Francisco siempre atento a que no le pillase la policía. Ahora, su obra se expone en fundaciones y museos entre las mejores críticas. Ed Templeton era skater profesional y aprovechaba cada viaje para visitar toda clase de pinacotecas y galerías. De ellas aprendió las claves para desarrollar su propio estilo en pintura y fotografía y ha cambiado definitivamente el monopatín por los pinceles y cámara.
Una historia parecida es la de Tobin Yelland, que también descubrió su vocación fotográfica tras acudir a un campeonato de skate y retratar cada detalle. A partir de ahí encontró una manera de ganarse la vida que no le va nada mal. Tampoco le ha ido mal a Harmony Corine, que baila entre el cine y el arte. Su oportunidad le llegó a los 22 años, cuando aceptaron el guión de Kids, la sórdida película que se cuela en las 24 horas de un grupo de adolescentes. Posteriormente se unió a Lars von Trier en el estilo dogma y también encuentra tiempo para la pintura.
Unidos por la música, el grafiti y el monopatín
Enlaces recomendados
Las historias se repiten en los casi veinte artistas que protagonizan la exposición. La música alternativa, el grafiti y el monopatín sirven de germen para una actividad cultural muy autodidacta y que, poco a poco, se ha ido ganando el corazoncito de la crítica hasta ocupar un lugar respetado. Pinturas, fotografía, performance, escultura, vídeo o diseño se alternan para dar una imagen completa de esta corriente.
El ciclo también incluye la proyección del documental Beautiful losers, de Aaron Rose y Joshua Leonard y en el que se profundiza en este grupo de creadores, y todos los jueves y viernes se emitirán películas relacionadas.
Además, la artista Cynthia Connolly dará lecciones para convertirse en fotógrafo y Cómo sacar fotos bonitas de nada y del 21 al 30 de diciembre el patio de la Casa Encendida tendrá su pista de skate.
Más información sobre las actividades de Beautiful losers en la Casa Encendida, aquí.




