Luis García Montero junto a su esposa, Almudena Grandes, en su comparecencia en el juzgado el pasado 22 de octubre.
EFE
El poeta y profesor de la Universidad de Granada Luis García Montero ha sido condenado por el juez al pago de una multa de 1.800 euros y a que indemnice con 3.000 euros a su compañero de departamento José Antonio Fortes por un delito de injurias graves con publicidad.
Fortes, enemistado desde hace años con el poeta, denunció a éste por injurias tras un enfrentamiento verbal y la publicación de un artículo de opinión en el diario El País en el que García Montero se refería a él con expresiones como "perturbado" o "tonto indecente".
La publicación del artículo vino precedida de un incidente verbal en una reunión, el 26 de septiembre de 2006, del consejo ordinario del Departamento de Literatura Española, del que ambos forman parte. García Montero, molesto por los "comentarios, cuchicheos y risas" de Fortes y otro compañero, se dirigió al primero y le insultó con expresiones como "hijo de puta", "cretino" o "mequetrefe", de lo que se disculpó por escrito un mes después en la siguiente reunión del consejo, pese a lo cual "decidió continuar su enfrentamiento en medios de comunicación" con la publicación del citado artículo, que fue recogido por otros diarios.
El juez apela a doctrina del Constitucional para sentenciar que la libertad de expresión "ampara la crítica" pero no puede justificar la conducta cuando se pasa del terreno de la discrepancia "al insulto y la descalificación gratuita", y las expresiones del artículo son "objetiva e inequívocamente ofensivas y proferidas sin otro propósito que menospreciar o vejar" al denunciante.
"Me voy a trabajar a mi casa"
Pero el poeta no recurrirá la sentencia que lo condena y anunció que abandonará la institución académica granadina. En declaraciones a Europa Press, afirmó que pedirá una excedencia y dejará la Facultad de Filología Hispánica, donde imparte la asignatura Federico García Lorca y la Generación del 27, de manera que acabará el curso actual y el que viene abandonará la docencia en Granada. "Para no perturbar a los alumnos voy a a acabar el curso y el que viene me voy a trabajar a mi casa", indicó.
García Montero mantuvo que "no tiene sentido que esté yendo todos los días a la facultad a encontrarme con la gente del Departamento", al que pertenece el profesor José Antonio Fortes, que fue quien lo demandó por una serie de insultos que le profirió el poeta durante el transcurso de una reunión y por diferentes artículos que García Montero publicó en prensa.
"No me apetece en absoluto trabajar en esas condiciones, cuando de pronto llamarle perturbado a un profesor que dice esas cosas -que Federico García Lorca era un fascista o que Francisco Ayala había sido un aliado del régimen- puede ser considerado injuria grave", señaló el profesor, que sabía "que podía pasar esto" y ha tomado una decisión "que estaba pensando hace tiempo".
Los amigos recaudarán el dinero
García Montero prefiere no recurrir la sentencia "para no alargar judicialmente el tema", por lo que dijo asumir la sentencia, aunque ahora deje la enseñanza en la Universidad de Granada y se busque "otro tipo de vida".
El dinero para pagar la multa de 1.800 euros y la indemnización de 3.000 al profesor Fortes, la asumirán poetas, escritores, periodistas y amigos de García Montero, en una iniciativa promovida por los organizadores del Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada, que consideran "injusta" la sentencia emitida, que atenta además contra la libertad de expresión.





