La hazaña de Barceló
ONUART | Agustí y Antonia Torres
Enlaces recomendados
La polémica de la cúpula de Miquel Barceló en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra continúa: el artista considera que la fundación ONUART, encargada de financiar la obra en la que él ha trabajado durante los últimos meses, está obligada "a dar todas las cifras y que sean públicas" y advirtió esta mañana que las exigiría el mismo si no se cumplen sus expectativas.
Con estas declaraciones, el artista respondía a la polémica decisión del Gobierno de financiar parte de la obra con fondos de ayuda al desarrollo, esperando que con eso se deje de especular si "hemos robado dinero de la boca de los pobres".
Unas horas más tarde, el representante permanente de España ante la sede europea de la ONU, Javier Garrigues, informó que el presupuesto global para la renovación de la cúpula de la ONU que ha pintado Miquel Barceló asciende a 18,5 millones de euros.
España pone siete millones y medio
"Ese es el presupuesto aprobado por el patronato de la fundación -ha señalado el diplomático, que también es vicepresidente de ONUART- además de una desviación autorizada del 10 por ciento sobre esta cantidad".
"Ello cubre la totalidad de los costes, la obra de arte, la obra de ingeniería, los honorarios del artista, el amueblamiento, etc".
El Estado español, por su parte, se comprometió a aportar al menos 7,4 millones de euros de los 18,5, según informaba más tarde el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
La aportación del Estado se ha hecho "recurriendo en parte al presupuesto del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y en parte a las aportaciones de las Comunidades Autónomas, precisa en un comunicado el departamento que dirige Miguel Angel Moratinos.
La misma nota indica que el presupuesto de la obra cuenta con una "desviación autorizada del 10 por ciento".
La cúpula será inaugurada el próximo día 18 en un acto al que asistirán los Reyes, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.


