El artista mallorquín Miquel Barceló ha desafiado a la gravedad y a los materiales pictóricos para modelar la cúpula de la Sala de los Derechos Humanos y Alianza de las Civilizaciones del Palacio de la ONU en Ginebra, en la que ha invertido casi un año y toneladas de pintura para crear una cueva multicolor. Aunque rechaza que le comparen con Miguel Ángel y la Capilla Sixtina, su trabajo es una obra colosal que recuerda a la que puede contemplarse en el Vaticano.
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