Una de las pocas imágenes que se conservan del doctor Knoche.
Guillermo José Schael
Suena a película de Jess Franco o a apodo de luchador de wrestling en horas bajas, pero la existencia de Gottfried Knoche, el Frankenstein venezolano fue real. Su legado ha sido rescatado por la Fundación Historia, Ecoturismo y Ambiente (Fundhea).
Gottfried Knoche (1813-1901) llegó a Venezuela a los 30 años junto con su esposa y sus dos hijos, procedente de Halbertstadt (Alemania), y se dio a conocer en el país por embalsamar cuerpos humanos sin necesidad de extraer previamente las vísceras, mediante una fórmula que inyectaba en los difuntos y que todavía hoy permanece en secreto.
El mito y el imaginario popular sitúan al alemán como una especie de médico loco. Algunos investigadores, que han intentado separar la historia real de la leyenda, aseguran que el enigmático médico embalsamó, entre otros, los cuerpos de personalidades de la época, como el periodista y político Tomás Lander (1792-1845.
El cuerpo del doctor permanece en paradero desconocido, quemado por los lugareños ante el terror que les infundía su figura, o bien sepultado en una fosa común, según distintas versiones.
La fórmula secreta
Según el presidente de Fundhea, Derbys López, la fórmula secreta de embalsamamiento del Frankenstein venezolano se elaboraba a base de una alta concentración de cloruro amónico. Dicha fórmula se inyectó al propio Knoche tras morir. Su cuerpo fue instalado en el mausoleo, junto con otros familiares y personal del servicio de la hacienda.
La única estructura que se conserva de la hacienda Buena Vista (situada en la montaña de Ávila, muy cerca de Cáracas) en la que vivió Knoche es su mausoleo, aunque los seis nichos de su interior fueron saqueados hace décadas.
Fotos de la época muestran la entrada del mausoleo de Knoche custodiada por la momia del soldado José Pérez y un perro pastor alemán, lo que según López "sin duda" contribuyó a alimentar el misterio en torno a la enigmática figura del doctor.
Su legado en cómic
A que el legado de Knoche no caiga en el olvido ha contribuido una exposición de cómic sobre su figura en el caraqueño Museo de la Estampa y el Diseño. La muestra, en la que han participado 14 ilustradores de Argentina, Bolivia, Colombia y Venezuela, recrea la vida del médico alemán, centrándose más en las leyendas que en su vida real.
La comisaria de la exposición, Carolina Rodríguez, asegura que el paso de Knoche al dibujo lo hace un "personaje más accesible" y que la iniciativa pretende "rescatar una historia oral, no oficial".






