Vamos a ser prácticos. Si eres barcelonés y pretendes sobrevivir al festival, el único consejo útil es el siguiente: huye mientras puedas. Para todo el que vive en el centro o lo visita merodea habitualmente, la llegada del Sónar no augura sino aglomeraciones en los bares, technoberlineses felices –con ayuda química o qué creías- y un Raval irreconocible.Para el foráneo o residente con intención de vivir el festival, para todo aquel que quiera unas pistas de cómo llegar vivo, más o menos sano y con un par de euros en el banco a casa, he aquí unas pistas:
DÓNDE COMER

Primer día en el CCCB
Sónar
Más terrenal y movidito es Las Fernández, que propone embutidos y jarana del Bierzo en Carretes, 11. Conviene ir a deshoras o reservar, porque si no es imposible encontrar mesa. Es el restaurante del momento.
Para guiris o amantes de: en Joaquim Costa 56 se alza el bar Betty Ford, bautizado en homenaje a la mítica clínica de desintoxicación estadounidense. Sus hamburguesas suculentas y el ambiente californiano lo hace sólo apto para rubias. Corre la leyenda urbana de que nunca ha puesto el pie en su interior una mujer morena.
Para presupuestos más reducidos, una buena opción son los bocadillos y tentempiés suculentos de Fidel (Ferlandina, 24). Por otro lado, los mejores shawarmas y falafels se encuentran entre las calles St Oleguer y Riereta, cerca de la Rambla del Raval. Por 3 € hay bocadillos del tamaño y el peso de un paquete de arroz.
DÓNDE BEBER

Público de Sónar, el jueves.
EFE
Los cócteles atraen a clientela joven y moderna en el Negroni (Joaquim Costa, 46) y el Milano (Ronda Universitat, 35). Excelentes ron collins en ambos y copas muy generosas.
Para todo aquel que quiera disfrutar de una barra divertida y con música de primera calidad (funk, soul y r'n'b, principalmente), Las Guindas es el lugar (Sant Pau, 126).
DÓNDE COMER Y BEBER FUERA DE HORARIO
El London (Nou de la Rambla, 34) propone música hasta las 4:30 o 5:00. Una opción más macarra –pero no menos tradicional- es el Kentucky (Arc del Teatre, 11), que ofrece sudor y cerveza hasta altas horas de la madrugada.
Alrededor de la sala Apolo (Nou de la Rambla, 113) a partir de las 2 se inicia la venta ambulante de samosas y demás tentempiés pakistaníes. Junto al mismo local, en las calles Vila Vilà y Piquer, tras el cierre de los clubs se abren algunos bares a servir bocadillos, desayunos y copas para el que siga con ganas.
Alejándose un poco del Raval, el Bar Estudiantil (Gran Vía de les Corts Catalanes, 592) es una buena opción para repostar fuerzas a partir de las 7:30. Y ya adentrados en el Eixample, el Café París (Aribau, 184) es indispensable para apetitos voraces e hígados en pie de guerra: bocadillos de pollo rebozado y pinchos morunos conviven con gintonics toda la noche y parte de la mañana. Solamente cierra una hora (de 4 a 5, generalmente) así que es un valor seguro para vampiros.
DÓNDE DORMIR

Esperando a Alison
EFE
PARA DESCONECTAR
Una buena opción para dejar de lado un rato la música es ir a pasear por la Barceloneta y el parque de la Ciutadella si se quiere entrar en contacto con el mundo exterior, o, en su defecto, algo que se le parezca. Para aquellos que vengan sin alojamiento, las duchas de la playa de la Barceloneta y la Vil.la Olímpica pueden servir para asearse. En el barrio de la Barceloneta, una buena terraza dónde reponer fuerzas es la del bar Absenta (Sant Carles, 36).
PARA CONECTARSE
Quien no pueda vivir sin internet puede acudir a la librería La Central del Raval (Elisabets), en cuyo bar hay wi-fi (aunque deshabilitan el servicio a la hora de comer). Una excelente alternativa en la plaza del Àngels (la del Macba) es acceder a internet a través de la red abierta guifi.net (más información aquí) Quien no tenga el ordenador encima y desee conectarse puede acudir a la biblioteca de la Universitat de Barcelona (Montalegre, 6 frente al CCCB) y hacerse pasar por estudiante.
PARA MORIR
Avisamos: el espectáculo no es agradable, pero para el que no pueda parar, junto a Gran Vía 2 se monta cada año el antisónar. Techno feroz, tierra batida y furgonetas por todas partes para seguir, seguir y seguir.





