Paulo Coelho, de celebración.
Alessandro Della Bella | EFE
Desde su primera publicación hace ahora 20 años, El alquimista de Paulo Coelho ha sido traducido a 64 idiomas, ha vendido más de 20 millones de copias en 140 países y está a punto de convertirse en una superproducción cinematográfica. Coelho dice que tardó dos semanas en escribirlo.
El alquimista está basado en una historia de Las mil y una noches -concretamente, la 351-, la misma que Jorge Luis Borges adaptó en su magnífico cuento Historia de los dos que soñaron. Cuenta la historia de un pastor que lo deja todo para encontrar un tesoro en las Pirámides de Egipto. Una vez llega a su destino, el pastor se encuentra con que -al igual que el pájaro de la felicidad- el tesoro ha estado siempre esperando en casa. Como dicen los anuncios de coches, lo importante es el viajar.
Una religión particular con vocación universal
La cosmología de Paulo Coelho combina retazos de la tradición religiosa islámica y del santoral católico, pero también de la tradición hermética a la que refiere el título. El mismo Coelho parece haber creado su propia combinación religiosa: se declara católico y a la vez supersticioso, cree en los santos -a los que llama "guerreros de la luz"-, pero también en los ángeles, los demonios y los brujos y rechaza el sacrificio, las cruces y al Papa.
Dice recorrer todos los años el Camino de Santiago, el camino que le inspiró El Alquimista y al que ha dedicado otros dos libros; pero la máxima enseñanza de su obra es la que está escrita en las paredes de La Alhambra: "Sólo Dios es poderoso".
Coelho escanea sus propios libros para las redes P2P y ha creado una página con enlaces a sus copias piratas online
La mezcla, sin embargo, es inteligente porque ha garantizado su universalidad. Al menos en ese sentido está emparentado con novelas iniciáticas como Siddhartha,El Principito o la saga alucinógena de Don Juan. Sus apasionados fans lo veneran como a un iluminado y guardan cola durante horas para poder verle unos segundos. Es el único escritor cristiano que despierta pasiones en Oriente Medio.
Aunque sus detractores califican toda su obra como manual de autoayuda mal hecho y se mofan de su simpleza, cuando no le acusan de adoctrinar a sus seguidores con principios más cercanos al conformismo que a la búsqueda de la luz interior. Pero Paulo Coelho ha vendido cien millones de libros y ninguno de sus detractores puede decir lo mismo.
Enlaces recomendados
El mejor escritor de la Red
La clave es que, en plena era digital, Paulo Coelho es el único escritor que sabe qué hacer con la Red. No sólo tiene un blog -como todo escritor que quiera vender más de diez libros. Además, ha creado varias comunidades en las que participa activamente y algo aún más insólito; escanea sus propios libros para soltarlos en las redes P2P y anima a sus fans a hacer lo mismo. En esa línea, hace tres años abrió una página con enlaces a todas las web en las que se podía descargar libros suyos en todos los idiomas, bautizada lindamente El Coelho Pirata.
Los diez primeros capítulos de su último libro, La bruja de Portobello, aparecieron en la Red antes de que acabara el libro. Quería saber lo que pensaban sus lectores. "Un escritor escribe para saber que no está sólo, para saber que comparte algo de si mismo".
El libro, que tiene quince narradores, es objeto también de un novedoso experimento en el que Coelho ha propuesto a los internautas que elijan a un personaje y lo filmen en su interactuación con la protagonista. Al final, habrá una película del libro que será un collage de las mejores colaboraciones de la Red. Además, está el Guerrero de la luz, una publicación mensual con licencia copyleft.
Sus detractores piensan que todo eso no tiene que ver con la literatura y es muy probable que tengan razón. Pero hay muchas maneras de ser escritor y el brasileño ha triunfado en una donde nadie había triunfado todavía.





