La fotógrafa Edurne Díaz propone un viaje a las diferentes ciudades llamadas Madrid.
Munimadrid
Los madrileños comparten gentilicio con los habitantes de más de 50 localidades, desde Groenlandia hasta Guinea Ecuatorial
La exposición Madrid sin límites de la fotógrafa Edurne Díaz ofrece un recorrido por cuatro ciudades de Estados Unidos, Cuba, Filipinas y México que comparten el nombre de la capital española.
Un total de 24 fotografías "de un valor tanto documental como artístico" son el resultado de dos años de trabajo y viajes por el mundo de una madrileña, Edurne Díaz, que descubrió la existencia de "otro Madrid" en un remoto pueblo de Nebraska (Estados Unidos) mientras leía el periódico.
Así, averiguó que compartía gentilicio con los habitantes de más de 50 localidades, desde Groenlandia hasta Guinea Ecuatorial, pese a que no pudo visitar este último país por problemas con el visado. También se le resistió Oceanía, porque no encontró ninguna ciudad madrileña, y descartó los nombres de accidentes geográficos.
Los niños madrileños de un pueblo remoto de Filipinas, a más de 12.300 kilómetros de la capital española, no podían evitar observar con incredulidad a la primera occidental que veían, tal y como ha contado esta mañana la fotógrafa durante la presentación de la exposición, a la que también ha acudido el concejal de la junta municipal de Moncloa-Aravaca, Álvaro Ballarín Valcárcel.
Sin coches o solitarias pero siempre Madrid
De Cuba sorprende la imagen de un Madrid sin coches en el que parece haberse detenido el tiempo, mientras que la decadencia y la soledad están reflejadas en las calles y rostros de los madrileños de Iowa (Estados Unidos), cuyo mayor sueño es "viajar a Nueva York para ir a un conocido centro comercial".
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Aunque en esta ciudad de la llamada América profunda piensan que su origen es sueco y descartan cualquier vinculación con España, si el nombre de Madrid se repite en regiones tan distantes es gracias a los apellidos de terratenientes.
En Madrid sin límites, todo es posible, incluso que Madrid tenga playa, como ocurre en Filipinas, México y Cuba.
La exposición permanecerá en el centro cultural de Moncloa de la capital española durante dos meses y para entonces Edurne Díaz habrá trazado el nuevo itinerario de la segunda parte de su aventura, cuya primera parada le llevará a Uzbekistán.
Sin embargo, más allá del gentilicio, lo que realmente define al Madrid nevado de Iowa, al ancestral de Cuba, al de fuego en México, al húmedo en Filipinas o a la gran urbe que conforma la capital española es el carácter hospitalario y abierto de sus habitantes porque, como ha afirmado Ballarón, "donde haya un madrileño, siempre estará Madrid".





