Soldados soviéticos levantan la bandera rusa desde el edificio Reichstag, en Berlín, en mayo de 1945
Yevgeny Khaldei Berlín
La manipulación de la célebre fotografía de un soldado soviético izando la bandera con la hoz y el martillo sobre el Reichstag berlinés, en 1945, protagoniza una exposición retrospectiva del museo berlinés Martin Gropius Bau que documenta el artificio que el fotógrafo Yevgueni Khaldei realizó sobre un momento histórico que, según los expertos, tal vez nunca existió como tal.
Primero, Khaldei retocó la imagen del presunto y valeroso soldado del Ejército Rojo, ya que aparecía con dos relojes en la muñeca, lo que apuntaba al pillaje en plena caída del Tercer Reich.
El fotógrafo rascó en el negativo, explica el comisario de la exposición, Ernst Volland, autor de un libro sobra la caída de Berlín y la toma del Reichstag, el 2 de mayo de 1945.
No satisfecho con esa mejora, Chaldej se centró en otra más compleja: sustituyó, con un montaje sobre otro negativo, la bandera que aparecía mortecina por otra con la hoz y el martillo al viento.
La manipulación al servicio de la Historia
Khaldei, fallecido en 1997, quitó hierro a sus manipulaciones con el argumento de que, de todos modos, fue una hazaña histórica. Tampoco ha sido el único ejemplo de manipulación fotográfica para engrandecer a los victoriosos.
Los historiadores discrepan sobre cuántas versiones, entre imágenes reales o trucadas, llegó a hacer el fotógrafo.
Se ha hablado de un centenar, así como que la imagen fue claramente "escenificada", que los soldados no lo eran y que ni siquiera se tomó durante la caída del Reichstag, sino algo después.
La muestra se inaugurará el próximo jueves, pero el semanario Der Spiegel avanza un par de imágenes trucadas detectadas por los expertos.





