Más que sobre los hechos del 68 y las revueltas estudiantiles y obreras, Soñadores es una película sobre el espíritu del momento. Frente a quienes tachan este ejercicio sentimental y cinéfilo (hay referencias explícitas a películas como Banda aparte, de Godard) de ingenuo, Bertolucci se defiende.
"Se me preguntará si la película versa sobre el 68, y yo responderé que sí; se desarrolla en el 68, y hay mucho del espíritu de aquel año, pero no trata de las barricadas o de las luchas callejeras. Trata más bien de la experiencia en su conjunto. Yo estuve allí, y fue algo inolvidable. Los jóvenes estaban henchidos de esperanza de un modo que jamás antes se había visto, y jamás se volverá a ver. Aquel esfuerzo por sumergirse en el futuro, aquella libertad, fue algo maravilloso. Se trata del último momento en que algo tan idealista, tan utópico, ha tenido lugar".
Los acontecimientos de Mayo del 68 han sido recogidos en los últimos 40 años por las cámaras de notables cineastas, preferentemente de izquierdas y franceses, ya sea con voluntad documental o a modo de mar de fondo.
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