"Burgueses, no habéis entendido nada". Los jóvenes protagonistas quieren incluir su combate en la marxista lucha de clases, aunque el propio PCF y la URSS denuncian rápidamente "los impostores que dicen ser revolucionarios". En el periódico soviético oficial Ivestia, L. Volodine explicaba a sus lectores que los manifestantes "no abren ninguna perspectiva para los estudiantes, sólo ralentizan la movilización de las masas".
Introduce el texto de la imagen.