"Estoy agradecido a España, que ha demostrado que tiene sentido del humor. Lo haré lo más dignamente posible", dijo el actor David Fernández, alias Rodolfo Chikilikuatre, debajo de su exagerado tupé, enormes gafas, acento argentino -"ta bueno", repetía- y guitarra de juguete.
Baila el chikichiki incluye una coreografía con pasos como "el breikindance", "el crusaito", "el maiquelyason" y "el robocop".
La canciónrecibió 60 puntos y se alzó con la victoria, ante las asombradas miradas de los padrinos de la gala, que aseguraron durenta la ceremonia que la canción era una buena broma pero que no tenía la categoría de representar a España en Eurovisión.
Pero la gala terminó entre las quejas de algunos de los asistentes, que preferían un formato más tradicional. Con un jurado cualificado, parecía obvio que La Casa Azul o Coral, los favoritos de padrinos como Boris Izaguirre, José Luis Uribarri, Rosa de España o Bibiana Fernández, hubiese viajado a competir a Belgrado.
Antes de saber que ganaría, Uribarri calificó al Chikilicuatre como "una broma de internet" y, cuando conoció que, por votación popular mediante SMS y llamadas telefónicas, se había convertido en ganador, se levantó apresuradamente y movió el dedo índice a cámara en señal reprobatoria, en un expresivo "no, no, no".
Eva Cebrián, directora de programas de TVE, redactó en una nota de prensa su satisfacción por el éxito del nuevo sistema de elección: "Hacía años que no se hablaba tanto de Eurovisión, hemos roto con la indiferencia y el desinterés", indicó, y añadió también que "a partir de ahora, Chikilicuatre es el candidato de TVE al Festival de Eurovisión (...) y recibirá nuestro apoyo con todas las consecuencias".
El Chikilicuatre no se sentirá solo en Belgrado pues el concurso contará con otros candidatos muy en su línea.




